El campanense dejó Ecuador y ahora recarga energía en Medellín, donde participará de un moto-encuentro este fin de semana. El próximo desafío es cruzar a Panamá en barco.
"Recién crucé a Colombia", es la noticia que llega del otro lado de WhatsApp. Es Gonzalo Gripo, el motociclista campanense que está cumpliendo su sueño de unir Ushuaia con Alaska. Y cada día está más cerca de concretarlo.
El aventurero ya lleva recorridos 12.600 kilómetros desde su partida de Campana, a fines del mes de marzo. En tan solo cinco semanas, Gonzalo ya atravesó de punta a punta Argentina, recorrió el norte de Chile, cruzó el largo de Perú y paseó por Ecuador.
En este último país, Firpo primero hizo escala en la ciudad fronteriza de Huaquillas y luego disfrutó varios días en Montañitas, un popular balneario del Pacífico. "En Montañita pasé una semana y me encontré con otros argentinos, hice un poco de playa, gasolero pero playa", contó el campanense en su reporte que comparte semanalmente con La Auténtica Defensa.
Por ahora, el camino de Gonzalo viene estando plagado de compatriotas. "Eso está bueno decirlo: hay argentinos por todos lados, rebuscándoselas, otros de vacaciones", comentó. Gente a la que puede ir relatándole todo lo recorrido y adelantándole los kilómetros que le faltan.
El campanense atravesó el límite entre Ecuador y Colombia el martes y hoy está en Medellín, donde ya tiene agendado participar de un moto-encuentro este fin de semana. "La idea después del moto-encuentro en Medellín es acercarme hasta la ciudad de Turbo, en la costa del Mar Caribe, para tratar de cruzar a Panamá por vía marítima, que es la única forma, porque la carretera Panamericana se corta en el Tapón de Darién", precisó Gonzalo.
El Tapón del Darién es un bloque vegetal que se extiende en la frontera entre Panamá y Colombia. En este lugar, debido a la complejidad que plantea una selva impenetrable, se interrumpe la carretera Panamericana. Es considerado uno de los lugares más biodiversos del planeta. Sin embargo, su densa vegetación se ha convertido en el telón propicio para el paso irregular de migrantes y el narcotráfico.
Cuando llegue a la ciudad costera de Turbo, Gonzalo buscará un transporte -"barquito" lo llamó él- que lo pueda cruzar barato a Panamá. Avisó que será "una nueva experiencia en este viaje hacer una etapa del recorrido embarcado".
"El viaje va excelente", celebró Firpo, aunque reconoció que extraña "a la familia, los amigos, el asado". Habrá tiempo de disfrutar de todo eso y más cuando regrese de Alaska, un destino del que jamás estuvo más cerca.
El campanense se fotografío en la latitud 0º 0´ 0´´, “la mitad del mundo".
Firpo llegó a Colombia tras pasar varios días en Ecuador.



