Al igual que otros años, hemos recibido cartas de padres atemorizados porque sus hijos que están promediando el último año escolar, no se deciden por ninguna carrera.
No es una tarea sencilla, por el contrario es un momento crítico; ya que no solo se enfrentan con una realidad social compleja, sino que es la primera elección, sin que sea una obligación impuesta desde sus progenitores.
¿Cómo elegir, entonces? ¿Qué elegir? Estas frases las escuchamos a diario en nuestros consultorios y nos ha llevado a buscar alternativas para facilitarles la búsqueda.
En nuestro rastreo por la historia de la psicología nos topamos en un primer momento con tests que buscaban medirlo todo. Estos métodos son de mucha ayuda para determinar con precisión lugares, modos e intereses. Pero a poco de andar nos dimos cuenta que solo describían cosas.
Entendemos que las mediciones son importantes, una condición necesaria para ubicarse pero no suficiente para conocer con profundidad.
Sabemos que en los primeros años de la facultad gran cantidad de jóvenes desertan. No podemos dejar de pensar que era necesario descubrir los secretos que llevan a cada uno a pensar los cómo, los por qué y los cuándo de sus elecciones, porque el dejar una carrera, puede ser frustrante para un chico; aunque desde nuestra mirada adulta, y con experiencia de vida, sepamos que ¨ de acá a un tiempo, todo habrá pasado¨.
Entonces, es importante acompañar a nuestros hijos para que su elección sea producto de una elaboración personal y no una elección superficial que este basada en apariencias, llamadas: ¨ carreras para enriquecerse¨, ser ¨ mi hijo el dotor¨ , u otras...
Esta discriminación se puede conseguir enterándose muy bien de quien es quien y a quien le gusta que; es entonces cuando cada uno esté realmente en condiciones de elegir.
Existe una idea generalizada que dice que quien sabe tiene el poder, pero solo el que no sabe es dueño de un tesoro.
Decidirse a buscarlo, sumergirse en un proceso para descubrir lo desconocido es una tarea difícil, pero como el tesoro está en uno mismo es un desafío mayor..
Queda a los padres atemorizados, el acompañar y a los hijos interesados salir a buscar activamente.
Lic. Patricia Katz Lic. Sebastián Terrizzano.
Para comentarios y sugerencias escribir a: caraoceca@hotmail.com.



