Nombre real: Gonzalez Castillo Ovidio Cátulo. Poeta, letrista, compositor y director. (6 de Agosto 1906 -19 de Octubre 1975). Lugar de nacimiento: Buenos Aires -Argentina.
Pianista, director, compositor y autor, destacado boxeador en su juventud. Hijo del dramaturgo José González Castillo, con quien brindó sus mejores páginas a la canción popular.
Primero estudió violín, después piano y a los 10 años de edad compuso su primer tema, un tango llamado (Canyengue) lleno de errores de gramática musical, por lo que consideró a "Organito de la Tarde" como su primera obra. Este tango lo presentó en el primer concurso que realizará la casa Max Glucksmann a fines de 1924 para sus discos nacionales, obteniendo el tercer premio.
Enriqueció nuestro cancionero con sentidos tangos hechos en colaboración con su padre, de Nicolás Oliyari, Alberto Franco, Edelmiro Garrido, Aníbal Troilo, Mariano Mores, Sebastián Piana, Homero Manzi, etc., son muchos los que el pueblo hizo suyos: "Viejo Ciego", "Tinta Roja", "María", "La Calesita", "El Aguacero", "El último Café", "Juan Tango", "La última Curda", "El Ultimo Farol", "Una Canción", "Café de Los Angelitos", "Patio Mío", "El Patio de la Morocha", "La Cantina", que sumados a los que le grabó Carlos Gardel, "Caminito del Taller", "Organito de la Tarde", "Silvando", "Acuarela del Arrabal", aquella "Cantina de la Ribera", "Juguete del Placer", "Corazón de Papel", "La Violeta", "Sos de la Quema", son inolvidables.
Otros de muchos méritos también, no tuvieron la misma suerte, citaré algunas de ellas: "Invocación al Tango", "El Circo se va" (la que también cantó Gardel), "Caserón de Tejas", también interpretado por María Graña, "Maleza" (Pugliese con Morán), "Cornetín", "La Madrugada" entre otras.
Despúes de recorrer buena parte de América, Europa y Africa (de chico viajó con su progenitor), resolvió en 1928 actuar en España con una orquesta a su nombre que integraron: además de los hermanos Carlos Alfredo y Ricardo Malerba, Miguel Caló, Armando Flores y el cantor Roberto Maida, antes integró la orquesta Sureda.
Por radio dirigió un trío vocal y musical, escribió canciones para el cine nacional. Fue profesor, secretario, vicedirector del Conservatorio Municipal de Música de la ciudad de Buenos Aires por espacio de 27 años y presidente de SADAIC.
Fue periodista en los diarios La Ultima Hora, El Nacional y las revistas Antena, Cantando y Radiolandia.
Para el teatro escribió: El Patio de la Morocha, Cielo de Barrilete y publicó los libros: Danzas Argentinas, Buenos Aires Tiempo Gardel.
A Gardel lo conoció cuando era un niño, pues era gran amigo de su padre, José González Castillo, frecuentó su casa. Reuniéndose con fines artísticos recordándolo contó la anécdota siguiente por 1925 los amigos de Ignacio Corsini le dieron un almuerzo en el Viejo Tropezón. El caballero cantor, que había ido con sus guitarristas brindó a los comensales varias canciones y como entre los presentes estaba Gardel, le pidieron que cantara utilizando las guitarras del homenajeado. Pero el morocho repuso: "Gracias pero yo me acompaño solo" y uniendo la acción a la palabra tomó su rancho se lo colocó a manera de guitarra y con los dedos hizo su propio acompañamiento y cantó como nunca. Uno de los temas que más me llega es "El Ultimo Café" que compuso con la colaboración de Hector Stamponi, un orgullo campanense.
Castillo nació en Buenos Aires (Boedo) el 6 de agosto de 1906 y allí falleció el 19 de octubre de 1975.



