El dueño de la joven y mendocina Alchimia Wines volvió a Vinum, acompañado por su enólogo y un sommelier. Juntos, lanzaron el Gran Reserva 2015 de la bodega, además de presentar nuevas añadas. También hubo grapa.
Para sorpresa de todos los presentes, la primera gran noticia de la noche, es que Alchimia Wines hace un año que no modifica sus precios. Y no se trata de magia (algo que más bien se encuentra cada vez que se descorcha cualquiera de sus botellas) sino del pasado corporativo como Director de Ventas de Unilever Argentina de Tomás Jans, el dueño de la bodega.
La fórmula de Jans pasa por poner toda la energía en el vino sin perder calidad, y buscar soluciones tan básicas como utilizar corchos y cápsulas de plomo genéricas, o más sofisticadas establecer convenientes acuerdos de elaboración con bodegas con alta capacidad ociosa, o buscar sinergias comerciales con la bodega Bapteme, y otras.
Por eso se explica, también, que la bienvenida haya sido con el exquisito y fresco espumante de Bapteme, un Brut Rosé 2015 realizado con el método tradicional o Champenoise, del que se expiden sólo unas 4 mil botellas al año. Ya en las mesas, esperaban tres diferentes Malbec, un Cabernet Franc, y un red blend, además del bonus truck: grapa de Aniapa, realizada con orujo de Malbec y de Cabernet.
La presentación del trío conformado por Tomás Jans, el enólogo Cristian García, y el sommelier Juan Fernández fue tan fascinante como las propias bebidas degustadas, además de la tabla de quesos y fiambres gourmet acompañada por pan casero; y un delicadísimo pastel de papas que varios tuvieron la suerte de repetir.
"La gran diferencia está en el viñedo, y en la bodega terminamos de resolver", dijo el alquimista Tomás Jans, quien durante la velada no dejó derramar pasión por lo que hace: en sólo 10 años, su bodega boutique cuenta con un generoso y envidiable portfolio que, incluso, incluye espumantes. "Yo soy el cerebro, y el señor es el mago", explicó señalando con el mentón a su enólogo y amigo Cristian García.
El primer turno fue para el Reserva Malbec 2015, una edición limitada elaborada con cepas del Valle de Uco. Con 16 meses de barrica, tiene un perfume que recuerda al chocolate, mientras que en boca es elegante y levemente astringente. Luego llegó el Gran Reserva Malbec 2015. Fue el lanzamiento de la noche, y se encuentra en el tope de gama de Alchimia.
Con sólo 12 meses de barrica, el varietal se expresaba claramente en boca, frutado, con la acidez justa, gentil, cuando García aportó: "Cada proyecto se empieza a definir con la poda. Cómo podás, es lo que le vas a pedir a la planta. Para que se den una idea de lo digo y qué tienen en sus copas, hoy estamos podando para el 2022".
El tercer Malbec fue un 2014 edición limitada, de Bapteme. De color más oscuro que los anteriores, y con 12 meses en barrica nueva, entrega un perfume elegante. "Tiene más tiempo en planta, y está muy presente el tanino, bien al estilo francés que caracteriza a la bodega" señaló el enólogo, y recordó que la familia la familia Cazou Casaux es originaria de L’Aquitaine, tierras de los más refinados vinos franceses.
Llegó el Cabernet Franc, uno de los grandes mimados de Alchimia Wines. Tanto es así, que la añada 2014 no salió al mercado de forma secuencial "porque aún no estaba listo". Incluso, al igual que el Malbec, se trata de una cepa otrora desdeñada, y utilizada como corte. Sin embargo hoy es un varietal que está en auge, merced a la intuición del propio y modestísimo Cristian García. Explosivo, intenso, generoso, ahí estaban la tiza, el grafito y el mineral.
El gran final fue el red blend de Bapteme, de absoluta complejidad, con 50% Malbec, 25% Cabernet, 20% Merlot y 5% Syrah. "Se dice que cuando una bodega propone un blend, lo que busca es que 1 más 1 sea igual a 3", dijo el sommelier Juan Fernández, mientras recorría las mesas sirviendo el sutil elixir. No hubo más remedio que coincidir su acertado comentario.
Jans, García y Fernández: apasionada delantera que no paró de hacer goles durante toda la noche.



