Con motivo de recordarse el 24 de junio un nuevo aniversario de la desaparición del Zorzal Criollo
A lo largo de su carrera que se extendió 22 años, Carlos Gardel resultó -para muchos cróticos- un vanguardista adelantado por momentos 50 años a su época.
Estuvieron muy cerca del triunfador en vida y en la muerte, sus guitarristas, verdaderos amigos y fieles colaboradores. Hablaremos de ellos pero sin tener en cuenta a quienes lo secundaron en forma ocasional; a quienes lo acompañaron en sus giras y grabaciones. En 1913, para el sello Columbia, el Morocho registra 15 temas en total, de los cuales se editaron 7 discos y en los que el propio Gardel se acompaña con su guitarra.
PRIMER ACOMPAÑANTE
En 1915 El dúo Gardel-Razzano es secundado por el moreno guitarrista José Ricardo (el negro Ricardo), intuitivo violero autor del famoso "Pobre Gallo Bataraz" y el tango "Margot" entre otros.
José Ricardo acompañó a Gardel casi 14 años, desvinculándose en Europa en 1929, poco antes de fallecer.
En 1921, en Lincol, provincia de Buenos Aires, se incluye como punteador al extraordinario orejero Guillermo Desiderio Barbieri, compositor de infinidad de hermosos temas, Gardel le grabó la mayor cantidad, es decir, 35 éxitos perdurables. Uno de ellos verdadero suceso, rosas de otoño, sirvió durante muchos años para abrir mucho años todos los espectáculos en los que Carlitos intervenía.
Barba acompañó a Gardel en todas sus giras, dentro y fuera del país, durante 14 años, -perdió la vida- igualmente- en la tragedia de Medellín.
En 1928, con la inclusión de José María Aguilar, el Indio, Gardel es secundado por tres guitarristas en todas sus actuaciones. Aguilar es el más técnico. Creador -asimismo- de bellos temas: el vals Añoranzas, el fox Manos Brujas, el tango Miedo. Se desvinculó en Europa en 1931.
Nuevamente incluído al iniciar la gira final por Sudamérica, salvó su vida en Medellín, fallecimiendo en 1951 en Buenos Aires, en un accidente automovilístico.
Angel Domingo Riverot integra al trío de guitarristas a partir del 20 de marzo de 1930 junto a Guillermo Barbieri y Jose María Aguilar. Es compositor de Trovass hermoso tango y la ranchera Mañanita de Campo. Secundó a Gardel hasta el final y perdió la vida también en el accidente de Colombia.
CUARTETO DE VIOLAS
Julio Domingo Vivas inicia sus actuaciones como tercer guitarrista el 4 de setiembre de 1931. Fue excelente compositor y bandoneonista. Algunos de sus éxitos son: el vals Quejas del Alma y el tango Salto Mortal. Acompañó al Morocho hasta fines de 1933. No viajó a EEUU para la gira, salvándose así del trágico final.
Horacio Pettorosi enriquece el acompañamiento como cuarto integrante del conjunto. A partir del 13 de enero de 1933 Carlos Gardel es el primer intérprete que canta acompañado por cuatro guitarristas. Compositor de Aquafore, Esclavas Blancas y Silencio. En colaboración con Gardel. Viajó a EEUU con Carlitos, pero no integró la gira final.
Creemos que es hacer justicia destacar la significación que tuvieron todos los mencionados en la carrera artística del cantor. Carlitos les llamaba Las Escobas cariñosamente y estaba orgulloso de ellos. En los mas grandes escenarios internacionales los presentó de a uno cantando también sus temas.
CUERDAS DE TRIPA, NADA METAL
Hubo grandes personalidades como: Arturo Rubeintein, el Aga Khan, el rey de Egipto, Enrico Caruso, Tita Rufo, Gastón Doumergue, Arturo Toscanini entre otros que gritaron sus vivas en todos los idiomas cuando las guitarras de Gardel interpretan tangos o canciones criollas intercalados entre las canciones del astro. Esas mismas Escobas, que en la actualidad pueden parecer -deslucidas o pobres, justo es destacarlo, fueron para su época, sumamente importantes y expresaban sonidos peculiares del guitarrero argentino.
En algunas de sus películas, Gardel incluye a sus colaboradores. Así, por ejemplo, Fuillermo Desiderio Barbieri y Angel Fomingo Riverot intervienen con sus guitarras criollas en la película Luces de Buenos Aires, rodada en Joinville, Francia. Horacio Pettorosi aparece en Melodias de Arrabal y Esperame. En tanto Bar filmada en Nueva York, realizan un breve papel (por el que percibieron U$S 10) Guillermo Barbieri, Angel Riverot y José Maria Aguilar.
Una seria contrariedad sufrió Carlitos en la ciudad de los rascacielos cuando debió cantar sin guitarra. La sonora guitarra criolla que suele esconder armonías y vibraciones tan humanas y hondamente musicales, había sido excluída. Críticos y entendidos opinaban que un artista de su temperamento debía se secundado por una buena orquesta.
De su admiración y predilección por las violas habla muy a las claras en una carta a su amigo Armando Defino. Ordena el envío de sus colaboradores a Nueva York y agrega: "Tengo hambre de cantar con las violas". En un reportaje que considera a E. Comas Guerra, publicado en el periódico El Mundo de San Juan de Puerto Rico declara: "Traigo conmigo tres guitarristas que parecen cien. Ya verá Ud. Que armonía. Los tres solistas usan cuerdas de tripa, nada de metal.
El día de mi debut pase por el teatro, que oirá usted guitarras.Datos extraídos de la Colección de Oro.
Carlos Gardel
Pedrito Gatti, director del Museo del Anticuario



