Después de muchos años de discusión e imprevistamente se firmó un "acuerdo de asociación estratégica" entre el Mercosur y la Unión Europea que al gobierno le sirve para publicitar que "estamos en el camino correcto" y que este logro se debe al "maravilloso liderazgo" de nuestro presidente.
Lo concreto es que les allanamos el camino al aceptar todo lo que Europa quería que como podemos imaginar no es precisamente lo que más nos conviene. A muchos les hizo acordar a la rapidez con que se acordó con los fondos buitres al comienzo de la era macrista para poder endeudarnos hasta lo inimaginable y que obligó a caer nuevamente en las garras del FMI con las consecuencias que hoy estamos sufriendo.
Es notable que aún sin conocer realmente lo acordado los medios de comunicación lo hayan calificado como "histórico", como si todo acontecimiento histórico sea beneficioso para nuestro pueblo. Recordemos que el Pacto Roca-Runciman es sin duda un acuerdo histórico de comercio internacional celebrado entre la República Argentina y el Reino Unido el 1 de mayo de 1933 y que tuvo consecuencias nefastas para los argentinos. Salvando las distancias y los distintos contextos de época por los años transcurridos, en ambos acuerdos se pueden encontrar grandes similitudes, por ejemplo abrir nuestra economía a la industria europea a cambio de venderles productos primarios con muy poco valor agregado.
En realidad lo que se firmó recién va a ser una realidad cuando sea aprobado por todos los parlamentos de todos los países involucrados para lo que se estima un plazo de tres años si en definitiva es aprobado, algo no del todo seguro fundamentalmente por la resistencia en Francia e Irlanda. Si se aprobara, su implementación no será inmediata lo que animó al presidente Macri a decir eufórico ante empresarios que tienen "15 años para entrenarse y aprovechar esta oportunidad" sin explicitar en que consiste dicho entrenamiento, sobre todo si tenemos en cuenta que la actividad industrial no para de disminuir.
Para reafirmar lo que significará este acuerdo para nuestra economía algunas voces españolas alertan de que sólo beneficia a los grandes industriales europeos y a los gigantes del agronegocio de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.
El empresario agropecuario, también conocido como el "Rey de la soja", Gustavo Grobocopatel celebró el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europa diciendo muy suelto de cuerpo y sin ponerse colorado que "hay que permitir que haya sectores que desaparezcan". Lo que no dijo es cuales son ni cuántos puestos de trabajo se destruirían.
Ya secadas las lágrimas con las que le informó al presidente del acuerdo firmado, el Canciller Jorge Faurie adelantó que se está hablando con Brasil para un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, o sea un nuevo intento del ALCA.
Sin embargo esta furia aperturista no termina allí sino que se buscará concretar otros acuerdos con Canadá y China, según informó el propio Mauricio Macri. Si este gobierno continúa, ¿Quedará algo de la industria argentina?



