Tus calles, y bulevares,
la imponente Catedral
tu coqueta peatonal
que se pierde en la Estación
nos dan esa sensación
de estar viendo una postal.
El encanto de tus plazas
y sus luces encendidas,
ese Arco de bienvenida,
recibiendo a todo el mundo
con un amor tan profundo
que cierra cualquier herida.
De esa tu Escuela Normal
yo no me quiero olvidar
con su arte de educar
siempre con las mismas ganas
muchos que hoy peinan canas
allí fueron a estudiar.
Ciudad de enorme pujanza
sos un orgullo zonal
con ese aporte laboral
que te ha dado tantas cosas
muestras, cual joya preciosa
tu amplio casco industrial.
Otro aporte, el Paraná
con su lecho caudaloso
y un tráfico rumoroso
de barcos que vienen y van,
a otros puertos llevarán
nuestros productos valiosos.
Los barrios perimetrales
dan realce a tu belleza
y esa gran entereza
de gente trabajadora
que con amor colabora
a tu infinita grandeza.
Sos cuna del automóvil
muchos artistas tuviste.
A la Patria le ofreciste
gran parte de tus entrañas,
hoy es héroe, por su hazaña
ese hijo que le diste.
Luce allá en tu Parque Urbano
la "Imagen del Pucará"
que por siempre estará
inscripto en la memoria
engrosando nuestra historia
su recuerdo perdurará.
Domingo de tardecita
la banda suele tocar
con su estilo peculiar
brinda hermosas melodías
creando esa fantasía
que nos invita a soñar.
Campana es el lugar
que elegí para vivir.
Porque me hace sentir
todo el calor de su gente
¡La que en mí estará presente
cuando me toque partir!
Por Raúl Berra - Integrante de C.A.L.
Imagen ilustrativa.



