El estrés es un trastorno biopsicosocial que afecta a la población mundial, que exige y demanda individuos aptos y capacitados para resolver los problemas de índole laboral, social y emocional. El estrés laboral es la respuesta física y emocional nociva que ocurre cuando los requerimientos del trabajo no son compatibles con las capacidades, los recursos o las necesidades de los trabajadores. Es un desajuste entre el sujeto, el puesto de trabajo y la organización, quedando sin recursos suficientes para enfrentar la problemática laboral, provocando malestares en general y posibles adicciones, frente a la presión laboral. Busca manifestarse en los individuos, afectando el área o la zona más vulnerables de los mismos, y ahí poder liberar toda esta tensión.
Las cifras mundiales de crisis por stress laboral son alarmantes y van desde simples dolores de cabeza, dolores musculares hasta llegar al síndrome del burnout (quemado) del empleado, y su derivación con las adicciones, produciendo efectos tanto físicos, como psicológicos en los individuos. Burnout surge de la relación de la persona con el medio laboral de manera progresiva como consecuencia del esfuerzo de adaptación inadecuada del trabajador a la realidad laboral que le supera.
Identificamos problemas emergentes de salud mental y/o emocional relacionados con condiciones de trabajo peligrosas, bajo esfuerzo, monotonía, aislamiento, conformando una patología psicosomática y nerviosa que se asume como stress. Sin embargo, a nivel psicológico muchos síntomas producidos por el estrés pueden ser fácilmente identificados por la persona que lo está sufriendo, siendo la reacción más frecuente la de ansiedad, produciéndose también enfado o ira, irritabilidad, tristeza-depresión, y otras reacciones emocionales. El estrés intenso y sostenido en el tiempo, produce enfermedades físicas y desórdenes mentales.
Como consecuencia tenemos las adicciones (alcohol, marihuana, cocaína, sustancias químicas), como hábitos que logran dominar las conductas y voluntades de los individuos, y las consecuencias que surgen a partir de esta patología, infiriendo en forma negativa en los factores bio-psico-social de los sujetos que los padecen. Hay distintos tipos y grados de adicciones en y por el trabajo como consecuencia del Stress Laboral.
Distintos factores facilitan que el sujeto se involucre en el consumo de drogas, como el medio ambiente, la desorganización social, disponibilidad de drogas, tensión, estrés y la angustia generadas por las demandas del rol laboral desempeñado.
Las consecuencias de consumir drogas y alcohol, aumentan los riesgos de accidentes laborales, ausentismo, reduce la productividad e incrementa la posibilidad de desarrollar trastornos orgánicos y mentales. El grado de depresión y los niveles de desesperanza son aspectos relacionados con el consumo de drogas y el nivel de stress laboral, que el trabajo trae. El ámbito laboral no sólo es un entorno que está sufriendo adicciones, sino uno desde el que se pueden evitar y tratar tempranamente.
Para los delegados sindicales y los profesionales de la salud, sugerimos para el bienestar laboral, valentía, para tratar un tema existente, muchas veces oculto, y sensatez, para abordarlo de forma constructiva, habiendo dos niveles de acción, la prevención y facilitar tratamientos adecuados.
La prevención personalizada será más eficaz y de ahí la importancia de un análisis previo para realizar un diseño adecuado. El tratamiento tendrá mejor pronóstico cuanto más temprano sea, haciendo falta un acuerdo de empresa que facilite el acceso al mismo, evitando políticas penalizadoras y favoreciendo un ambiente laboral que no estigmatice.
Gabriel Raimundo - Licenciado en Psicología (MN 69359 - MP 20680) Especialidad Adultos Niños y Patologías de Consumo
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