Fragmento de "Historia Clínica" del Dr. Daniel López Rosetti; Capítulo Gral. José de San Martín. Editorial Planeta.
REUMA Y GOTA
Aquí nuevamente nos encontramos con un problema en las definiciones médicas. Numerosas biografías de San Martín citan documentación en la que hacen referencia a "ataques de reuma" sufridos al menos en diez oportunidades. En otros documentos se hace referencia a "ataques de gota". Estos dos conceptos merecen ser considerados desde la óptica actual de la patología para interpretar las dolencias de San Martín que, como vemos no fueron pocas. La enfermedad "reuma", aunque la usamos con frecuencia, simplemente no existe.
Sí existen los llamados dolores o síntomas reumáticos, como las dolencias en los huesos y articulaciones, inflamaciones articulares dolorosas, dolores musculares, tendinosos, de ligamentos, etc., que pueden ser agudos o crónicos. (...) . El general Tomás Guido escribe sobre San Martin: "... a más de la molestia casi crónica que diariamente lo mortificaba, sufría de vez en cuando de agudísimos ataques de gota, que entorpeciéndole la articulación de la mano derecha, lo imposibilitaba para el uso de la pluma."
¿SAN MARTÍN ERA DROGADICTO?
Sabemos al menos dos cosas con certeza. La primera de ellas es que el paciente presentaba dolores reumáticos frecuentes y en ocasiones "ataques" o "crisis" de dolor; asimismo, y como veremos más adelante, padecía intensos dolores gastrointestinales y crisis asmáticas. La segunda es que San Martín consumía opio; entre otras fuentes, el general Mitre afirmó que San Martín "abusaba del opio", aseveración a la que suscribieron el general Guido y el biógrafo chileno Benjamín Vicuña Mackenna -quienes agregaron que el Dr. Juan Isidro Zapata sobremedicaba a San Martín con dicha droga-, y también está documentado que el médico estadounidense Guillermo Colsberry le indicó opio para aliviar sus dolores. Sobre la base de lo antedicho vamos a hablar del opio y de sus efectos como droga.
El opio es una droga analgésica muy potente que se obtiene en forma natural de las cabezas o cápsulas de una planta denominada adormidera o papaver somniferum. El opio contiene varias sustancias psicoactivas entre las cuales se destaca la morfina. En medicina indicamos morfina a los pacientes con dolores intensos de origen oncológico o de otras enfermedades dolorosas crónicas.
Los médicos contamos en la actualidad con un verdadero arsenal terapéutico ya que la farmacología nos brinda un sinnúmero de medicamentos eficaces para infinidad de diagnósticos distintos. Doscientos años atrás las cosas eran bien diferentes. La farmacología se agotaba en pocas sustancias activas derivadas del uso medicinal de las plantas. Por entonces el opio ocupaba un lugar muy importante en la terapéutica, y era indicado como medicamento de elección para dolores intensos, al no existir alternativas al uso del mismo. En el caso de San Martín, además de que existe referencia histórica sobre el hecho de haber recibido opio por prescripción médica, la lógica indica que no existía otra opción terapéutica desde el punto de vista farmacológico. También es de suponer que teniendo disponible el opio, se automedicó.
Si bien es cierto que el paciente recibió opio en la forma farmacéutica de Laudano de Sydenham por indicación médica, también podemos asumir como posible que en ocasiones se automedicó porque los dolores seguramente lo obligaron. Si bien por períodos pudo extralimitarse en el uso del opio en forma de láudano de Sydenham, no hay evidencia clínica como para pensar que el paciente era adicto al opio.
SAN MARTÍN Y LA HOMEOPATÍA
¿Pudo haber sido la medicación homeopática útil en San Martín? No lo sabemos ya que es una discusión médica en la que faltan pruebas científicas. Una posible respuesta para parte del problema es el llamado efecto placebo. Un placebo es una sustancia que no ejerce ningún efecto farmacológico comprobado (inerte) pero que sin embargo mejora al paciente. La explicación de este efecto placebo es la influencia psicológica o mental que ejerce sobre el paciente. Dicho de otro modo, si el paciente cree que le va a hacer bien, es probable que efectivamente le haga bien. Del mismo modo alguien que cree que lo que toma le puede caer mal, es probable que le caiga mal. Es innegable la influencia de la mente sobre el cuerpo, más aún si se trata de un paciente "psicosomático". San Martín, c, sufrió de úlcera gastroduodenal. Esta es una afección con un fuerte componente psicosomático, lo que nos lleva a pensar que San Martín era un paciente en el que los aspectos emocionales repercutían e n los físicos. Podemos asumir que la medicación homeopática que San Martin tuvo disponible por obsequio de su amigo Angel Correa- quien a su vez le indicó como usarlos- pudo haber sido efectiva, al menos como efecto placebo.



