El estrés crónico puede causarte problemas de salud tales como hipertensión arterial, dolor de cabeza, trastornos digestivos, ansiedad y depresión, entre otros.
El mecanismo de respuesta al estrés
Cuando sentimos estrés, nuestro cuerpo responde liberando hormonas que aumentan la frecuencia cardiaca y la respiratoria, estrechando los vasos sanguíneos (menor flujo de sangre). Las técnicas de relajación pueden contrarrestar estos efectos.
Existen muchas técnicas de relajación, lo importante es encontrar la que funciona mejor para cada persona.
-Respiración profunda
Sentate o acostate y poné una mano sobre tu estómago. Colocá la otra mano sobre tu corazón.
Inhalá lentamente hasta sentir que tu estómago se eleva.
Aguantá la respiración un momento.
Exhalá lentamente, sintiendo tu estómago descender.
-Meditación
Hay muchos estilos de meditación. Por ejemplo:
Concentrate en tu respiración, en un objeto o en un conjunto de palabras.
Buscá lugares silenciosos para hacerlo.
Mantené una actitud abierta a los pensamientos que vengan a tu mente, llevando la atención de vuelta a tu concentración.
Respirá de manera lenta y tranquila.
-Relajación progresiva
Concentrate en apretar los músculos de tus pies y dedos por unos cuantos momentos y luego liberalos.
Continuá con el proceso, avanzando hacia la parte superior de tu cuerpo, concentrándote en un grupo de músculos a la vez.
Podés hacerlo en casi cualquier lugar.
Recordá
Estas técnicas pueden ser más efectivas cuando se practican regularmente y se combinan con una buena nutrición y actividad física.
La mayoría de las técnicas de relajación pueden ser autodidactas y autoadministradas, pero no sustituyen la consulta médica ante problemas de salud.
Fuente: https://www.swissmedical.com.ar



