Aparentemente, un "bromista" corrió el vallado, o directamente se cayó solo. El Chevrolet Prisma quedó atrapado en pleno centro. Lo tuvieron que sacar tirando con una linga.
Un reconocido vecino de la ciudad, quien prefirió mantener su nombre en reserva, fue protagonista de un inesperado "episodio" de tránsito el jueves por la madrugada, en la intersección de Jacob y French cuando, literalmente, su auto quedó atrapado en un pozo abierto por ABSA.
"Era alrededor de la una y cuarto de la madrugada, y salí hasta la estación de servicio a comprar un chocolate. Había un vallado de madera a un costado, como tirado. La calle estaba toda mojada, y pasé por lo que parecía un inocente charco".
Fue entonces que la rueda izquierda delantera del Chevrolet Prisma cayó en el profundo pozo, de manera tal que la rueda derecha trasera del auto quedó en el aire, al tiempo que rompió el espoiler delantero por el golpe y el peso del auto.
"Tuve suerte porque la gente que iba pasando se quedaban para intentar darme una mano, hasta que llegó un muchacho que tenía una linga en su auto y lo sacamos tirando para atrás. El espoiler se arregla, y me parece que no rompí nada más. Si venía rápido, era un desastre… no me quiero imaginar si le pasaba a alguien en moto o en bicicleta. Cuando nos fuimos, tratamos de acomodar un poco el vallado", concluyó.
Por la profundidad del pozo, la rueda trasera derecha del auto quedó literalmente en el aire.
Venía despacio y sólo tuvo daños menores. Lo pudieron sacar marcha atrás, tirando desde otro auto cuyo dueño se detuvo a colaborar.



