El líder gremial se mostró muy disconforme con la decisión de Abella de adelantarse a la paritaria municipal y sancionar aumentos por decreto. Advirtió: "sabemos qué medidas adoptar". Anunció que el gremio irá por la clausula gatillo y el bono extra de $5 mil. Y señaló que, con la inflación actual, las subas otorgadas esta semana "se licúan en dos meses".
Conocida la decisión del intendente de adelantarse a la paritaria municipal sancionando aumentos por decreto para los meses de septiembre y octubre, desde el Sindicato de Trabajadores Municipales de Campana advirtieron que esta estrategia podría terminar con una denuncia en el Ministerio de Trabajo y reivindicaron sus reclamos para el tramo de la negociación del período septiembre-febrero 2020: cláusula gatillo y bono extraordinario de 5 mil pesos.
Este jueves el Municipio anunció una suba del 10 por ciento para sus empleados, distribuida en 6 puntos con los haberes de septiembre y los otros 4 puntos con los de octubre, a cuenta de futuros aumentos acordados en la paritaria. Además, se decretó otorgarles a los talleristas una cifra no remunerativa de entre 3 mil y 9 mil pesos. "Los trabajadores y sus familias no pueden esperar a decisiones gremiales que muchas veces están atadas a mezquindades políticas", justificó Abella su accionar.
Pero este viernes el Sindicato salió al cruce y advirtió que si la verdadera intención del intendente es desconocer el convenio colectivo de trabajo y la ley provincial en la que se basa, se desatará un conflicto gremial y sindical. Carlos Barrichi, secretario general de la entidad, encabezó una conferencia de prensa donde cuestionó al Municipio por haber decretado las subas cuando todavía la paritaria no había comenzado de manera formal, situación que calificó como "una tomada de pelo".
"Hoy les hicimos saber nuestra disconformidad porque nos parece una falta de respeto: para que el intendente tomara una decisión así debió haber esperado una reunión paritaria previa. Nosotros hoy se los planteamos porque es una tomada de pelo, pero ellos lo tomaron muy livianito y con desconocimiento", expresó Barrichi, unas horas después de haber salido de la primera reunión paritaria pautada para discutir los aumentos del segundo tramo del año.
Sucede que el encuentro inaugural estaba planificado para el 22 de agosto, pero los representantes de la gestión Abella no concurrieron. De ahí el enojo de Barrichi y su comisión directiva, y la premura de aclarar, tal como quedó plasmado en el acta de la reunión de ayer, que sin importar los números de aumentos sancionados por el intendente, el objetivo del gremio es la cláusula gatillo y el bono extraordinario de $5 mil que solicitó en agosto en línea con el otorgado por el presidente Macri a los trabajadores del Estado nacional. "Volvemos a hacer el mismo pedido", remarcó Barrichi.
"Desconocer la paritaria después de tres años me parece una cosa ilógica, porque ahora podemos esperar cualquier cosa. El intendente se está equivocando", aseguró el líder gremial, para quien los pasos de Abella están tomados "para contrariar al Sindicato".
"Los trabajadores sabrán lo que tienen que hacer y nosotros, las medidas a tomar si así lo deciden", añadió.
Consultado sobre si los números de recomposición salarial son suficientes frente a la inflación galopante y la devaluación del peso, Barrichi dijo que la negociación se embarca en un clima total de "incertidumbre". Y amplió: "Se está hablando de un 55 por ciento de inflación anual. Nosotros estimamos que hoy estamos 3 o 4 puntos abajo, los que queremos recuperar de acá a febrero. Y si la inflación es de 4 o 5 puntos en septiembre y en octubre empeora, el aumento que dio el intendente se va a licuar en dos meses".
En Campana, los municipales cerraron la paritaria de marzo a agosto con aumentos en cuotas del 5% en abril, 3% con los sueldos de mayo, 2% con los de julio y 6,5% con las remuneraciones de agosto. Los aumentos impactaron en el básico y, por lo tanto, alcanzaron a los jubilados. Formaron parte de la negociación las cifras no remunerativas otorgadas por el intendente Abella y que varían según la escala municipal de cada empleado: a menos ingresos, mayor en su monto. Esta decisión el jefe comunal también la había tomado por decreto.
“Desconocer la paritaria después de tres años me parece una cosa ilógica, porque ahora podemos esperar cualquier cosa. El intendente se está equivocando", aseguró el líder gremial.



