Se recuerda esta fecha por el aniversario de la muerte de Louis Pasteur, el químico y microbiólogo francés que creó la primera vacuna antirrábica.
Cuando aparecen los síntomas clásicos, esta enfermedad suele resultar mortal en casi todos los casos, de los cuales casi el 99% es transmitido por perros domésticos. "La enfermedad afecta tanto a animales domésticos como perro y gatos, así como a animales silvestres como murciélagos, zorros, coaties, y se propaga a las personas a través de la saliva de los animales infectados", detalla el Dr. Molina Pico Director Médico de Vittal.
El contacto con la saliva puede producirse por: Mordedura (es el mecanismo de transmisión más común), Lamedura de mucosas y de piel con solución de continuidad y/o Rasguños/arañazos.
Las primeras manifestaciones que se presentaran son: fiebre, malestar general, mialgias, artralgias, angustia, inquietud, cefalea y parestesias (sensación inusual o inexplicada de hormigueo, picor o quemazón) en el lugar de la herida.
Lo que sigue: excitabilidad, espasmos musculares generalizados, entre otras alteraciones sensoriales. También hiperestesia o hipoestesia, es decir, sensación exagerada o nula en los estímulos sobre la piel. En última instancia, la persona afectada puede evolucionar al coma y posterior muerte por paro cardiorrespiratorio, con un tiempo de sobrevida promedio desde las primeras manifestaciones clínicas de entre 5 y 11 días aproximadamente.
La rabia es una enfermedad inmuno prevenible, tanto en animales como en humanos, y es precisamente la inmunización activa, aplicación de vacunas, como la pasiva y el tratamiento local de la herida: el factor fundamental y altamente efectivo para su control y prevención.
La vacunación antirrábica es de carácter obligatorio en perros y gatos debiendo contar el dueño de dicho animal con el correspondiente certificado de vacunación. "La prevención de la rabia humana se basa fundamentalmente en la prevención de la rabia animal", destaca el Dr Molina Pico.
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