Evo Morales anunció el domingo su renuncia a la presidencia de Bolivia presionado por el ejército, pero señaló que "la lucha aún no termina".
Morales dejó el cargo bajo presión y para evitar un baño de sangre en las calles, tras casi 14 años en el poder y en medio de la profunda crisis desatada por las denuncias de fraude en las elecciones del pasado 20 de octubre.
"No estoy escapando", dijo Morales, al tiempo que recalcó su postura de que ha sido víctima de un golpe de Estado. No hay motivos para escapar porque "no he robado nada a nadie". "Miles y miles de obras, gracias al crecimiento económico logrado, avalan nuestra gestión", agregó.
En su mensaje a la nación para explicar su renuncia y la de su compañero de fórmula y gobierno, el exvicepresidente Álvaro García Linera, el líder indígena subrayó que dejan una Bolivia liberada, un país con futuro, y alertó que "seguiremos luchando con el pueblo para que no se nos caiga Bolivia".
La lucha sigue, precisó el exmandatario, para luego advertir que "el sistema capitalista no es la solución de la humanidad", sino el socialismo, que guio todo su obrar desde que llegó al poder en 2006. "El imperialismo es causa de males, no solución", "que no vuelvan las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) a Bolivia", añadió.
El presidente boliviano dijo que presentó su renuncia, después de que el ejército le sugirió que dimitiera y sus aliados se apartaran de sus funciones ante una dura reacción social tras las disputadas elecciones del mes pasado.
La declaración televisada se dió a unas horas de la convocatoria de nuevas elecciones, tras las "irregularidades" detectadas por una auditoría del proceso hecha por la Organización de Estados Americanos (OEA).
DISTURBIOS Y VANDALISMO
Los disturbios se extendieron el domingo por la noche en varias ciudades de Bolivia, tras la renuncia como presidente del país de Evo Morales, con incendios, saqueos y ataques a casas como sufrió una vivienda del propio Evo Morales.
La Paz, El Alto y Cochabamba, entre otras de las principales ciudades del país registraron estos incidentes, mientras muchos ciudadanos pidieron ayuda a la Policía y las Fuerzas Armadas a través de las redes sociales.
Las denuncias de saqueos e incendios se sucedieron sobre todo en El Alto, uno de los bastiones políticos de Evo Morales, y en varios barrios de La Paz.
LA FIGURA DE CAMACHO
El líder del movimiento cívico que derrocó a Morales, Luis Fernando Camacho, no dejó de pedir. A lo largo de la crisis boliviana, sus demandas fueron rápidamente en aumento: primero, segunda vuelta electoral; luego, nuevas elecciones; después, renuncia del presidente, y ahora, la de todos los parlamentarios oficialistas y de los tribunales de justicia. Este lunes ha tratado de matizar su postura haciendo un llamamiento a una transición constitucional.
Camacho no cree en el sistema político tradicional, sino en el "pueblo" que ha dirigido durante la protesta que terminó con la renuncia de Morales y que ahora lo adora. Por primera vez en muchas décadas, un dirigente de Santa Cruz tiene enorme popularidad e influencia en todo el país, inclusive en el occidente, normalmente más inclinado hacia la izquierda y celoso del poder económico y político de la tierra de Camacho.
Hiijo del empresario de seguros y expresidente del mismo comité que ahora lidera, José Luis Camacho es un miembro de la élite de Santa Cruz. Tiene 40 años y no ha participado antes en política. Se proyecta como la renovación de la política y no esconde sus críticas y su antagonismo con los jefes tradicionales de la oposición: Carlos Mesa y Samuel Doria Medina. El presidente electo.
MOVILIZACION EN BUENOS AIRES
Ayer hubo una importante manifestación frente a la Embajada de Bolivia en Buenos Aires, en apoyo a Evo Morales y repudiando el golpe de estado ocurrido el último domingo.
Organizaciones sociales y sindicales se movilizaron ayer desde el Obelisco hasta la embajada boliviana tal como ocurrió el viernes; acompañados también por algunos residentes del vecino país.
MÉXICO OFRECIÓ ANOCHE ASILO A EVO MORALES
El canciller, Marcelo Ebrard, aseguró que al menos 20 funcionarios afines al líder boliviano han sido recibidos en la Embajada de La Paz
México se ha ofrecido a dar asilo a Evo Morales, en lo que supone el mayor movimiento del presidente, Andrés Manuel López Obrador, respecto a su política hacia América Latina desde que llegó al poder hace casi un año. Tras la renuncia del líder boliviano, poco después del pronunciamiento del jefe del Ejército, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, ha criticado lo que ha considerado un golpe de Estado y ha informado que al menos 20 funcionarios afines a Morales han sido recibidos en la Embajada de México.
"México, de conformidad a su tradición de asilo y no intervención ha recibido a 20 personalidades del Ejecutivo y Legislativo de Bolivia en la residencia oficial en La Paz, de así decidirlo ofreceríamos asilo también a Evo Morales", ha tuiteado Ebrard. En un mensaje posterior en la red social, el encargado de la política exterior de México pidió "solidaridad internacional" para respetar la integridad e "inviolabilidad" de la embajada mexicana en La Paz, que sirve de refugio a los exfuncionarios; que anoche esperaban partir junto a Morales rumbo al país azteca.



