Una de las máximas figuras en la historia del peronismo campanense vuelve a asumir un cargo público. Asegura que desde el bloque del Frente de Todos seguirá "trabajando por la unidad" del peronismo y pondera a su hija de cara a la nueva etapa política: "María Eugenia tiene las condiciones para ser la presidente del PJ".
El pasado 18 de mayo y a través de un video difundido por las redes sociales, Cristina Fernández de Kirchner, dos veces presidenta de la Nación, anunciaba su decisión de bajar su eventual candidatura a presidente para respaldar la de Alberto Fernández. Y a falta de pocas horas para el cierre de las listas locales de cara a las PASO, Campana supo que su dos veces intendente y exdiputada provincial, Stella Maris Giroldi, sería candidata a concejal por el Frente de Todos. Pero Stella evita caer en analogías: asegura que lo de ella fue "una ofrenda a la unidad" del peronismo local, fragmentado en varias vertientes tras la derrota del 2015 y que, frustrado su intento de regresar al poder, deberá ahora "llegar a esas personas que sintieron que no hubo la apertura que se tendría que haber dado".
La exjefa comunal recibió a La Auténtica Defensa en el living de su casa para una charla en la que también repasó sus años de gestión, recordó la figura de Jorge Varela, se refirió a la victoria del intendente Sebastián Abella, exaltó las condiciones políticas de su hija María Eugenia y hasta respondió sobre su posición frente al aborto y el movimiento de mujeres, temas que ganan cada vez más lugar en la agenda legislativa local.
¿Con qué expectativas asume una nueva concejalía?
Con la expectativa de poder trabajar, de poder aportar las ideas que tuve cuando fui intendente. Campana es la ciudad que me vio nacer y quiero lo mejor para sus vecinos. En función de los proyectos que presente, esperemos poder lograr consenso con el Departamento Ejecutivo. La política me atrapa: la siento, la llevo muy adentro, me apasiona. Y cuando vi los tantos problemas que tenía la Argentina, me dije que todavía estaba activa como para poder colaborar. Lo que no sabía es que podía aportar tanto como para llegar a ser concejal. Lo hice por la unidad, si bien algunos se quejan de que estuvo agarrada entre alfileres, entre el partido y los concejales vamos a intentar llegar a esas personas que a lo mejor quedaron resentidas y sintieron que no hubo la apertura que se tendría que haber dado. Eso se verá después. Yo asumo con expectativa, para seguir trabajando por la unidad y dar lo que aprendí.
Para hacer política hay que tener ambición, en el buen sentido de la palabra. Usted ha sido dos veces intendente y también diputada provincial. ¿Qué la motiva ahora?
Me convenció la situación económica del país y la convicción que podía aportar ideas y trabajo en el HCD. No fui ambiciosa cuando me vinieron a ofrecer ir por la unidad: soy una ofrenda de esa unidad, a pesar de que muchos digan que no fue tal porque no estaban adentro. Lo repito, vamos a tratar de solucionarlo. Yo me siento activa, con ganas de hacer cosas. Además, en esta Argentina siempre el espacio que sacó a flote las crisis fue el peronismo. Espero que Alberto y el gobernador hagan lo mejor que puedan, está en sus manos. Creo que, si hay reactivación en esos dos niveles, también la habrá en los distritos, porque cuando se logra estabilidad vienen los inversores. Te lo digo yo, que radiqué tres empresas de punta y como diez pymes. Nuestra ciudad es importante, a pesar que muchos no la miran así y les interesa más el mantenimiento y los servicios. Si la ciudad se reactiva a través de las empresas, el sector portuario y las pymes, hay más circulación de plata, no cerrarían los negocios y tendríamos más posibilidades de que la gente viva mejor. Se perdieron muchos puestos de trabajo en Campana y Zárate y eso afecta a las familias.
Sin embargo, en las últimas elecciones la gente pareció no responsabilizar al intendente por esa realidad.
No, pero bueno, yo siempre respeto mucho el voto de la gente. Ganó, por algo lo votaron, y hay que respetar el voto popular y democrático. Cuando él ganó con el 54 por ciento de los votos, me acordé que yo gané en 2011 por el 58 por ciento. La gente eligió y no se puede estar en contra de eso. Nosotros tenemos que estar contentos por los que nos votaron y respetar ese mandato. Jorge y yo siempre lo hicimos.
Este año Cristina tomó la decisión de correrse y ser candidata a vicepresidente. A usted le ofrecieron el primer lugar en la lista de concejales y eligió en el tercero. ¿Se vio reflejada en lo que hizo la expresidente?
No, fue una cuestión personal. Yo no quiero volver a ser intendente; ni siquiera tengo ganas de ver ese sillón, te lo digo así. Ya cumplí una etapa de mi vida. Si quiero trabajar, pero no con tanta responsabilidad, porque como intendente tenés en la espalda la vida de 100 mil personas, y no es menor. Si yo iba de primera candidata a concejal y el justicialismo ganaba, tenía que asumir en las vacaciones o licencias. Por eso no quería otro lugar que no fuese el tercero. No me obnubilaron otros puestos.
Ahora que podemos analizar entero el primer mandato de Abella, ¿qué cree que faltó en su última intendencia para lograr la continuidad en 2015?
La ola venía a nivel nacional y provincial, se veía que no se ganaba. A lo mejor faltó trabajo, todos se confiaron porque a nivel local se está más ensimismado en la ciudad. Pero yo presentía que iba a perder, aunque no bajé los brazos e intenté tras la derrota apuntalar el peronismo en el distrito para las elecciones de 2019. Se perdió, pero seguiremos trabajando porque el peronismo está, el peronismo es una institución de más de 50 años. Es lamentable en ese sentido que no tengamos más radicalismo, otro partido tradicional y que era necesario.
Cuando yo perdí y todavía estaba la Mesa Varela Conducción, esperé un mes a ver qué pasaba, si se acercaba alguien, y nadie lo hizo. La gente que tenía llave entraba a llevarse las cosas y yo estaba pagando el alquiler. Entonces la cerré. Fue una situación que me desilusionó. Stella había perdido, obvio, me hago cargo, pero también faltó trabajo político, porque muchos se confiaron y descansaron frente a la posibilidad de ganar. No te olvidés que yo tenía una proyección importante de trabajo.
También afectó mucho la muerte de Jorge, mi compañero de vida, que además era mi compañero de trabajo político y complementaba en la Legislatura lo que yo hacía en la Municipalidad. Cuando él fallece todo ese trabajo me tocó hacerlo a mi y fue un desgaste bastante importante. Cuando vos ya no tenés a tu persona de máxima confianza al lado, se complica. Gente cercana y compañeros tenía, pero nadie se podía parecer a Varela. Jorge podía encarar cualquier trabajo político porque tenía peso en la Primera Sección Electoral, dentro del PJ provincial y nacional y por su propia trayectoria. Eso a mi me liberaba.
Cuando usted era intendente estaba claro quién conducía al bloque justicialista. ¿Ahora quién lo hará?
No sé, recién el lunes me enteraré. Estuve de viaje y con reuniones en Capital Federal, así que recién el lunes se verá.
¿Le gustaría ser su presidente?
No. Para nada.
¿Está confirmado que será un solo bloque?
Me imagino. Si bien cada uno tiene su pertenencia -yo soy de la agrupación Jorge Varela-, aportamos y queremos la unidad. Dentro del Frente de Todos soy una persona que trata de trabajar en unidad sin generar escollos ni nada por el estilo. Yo siempre me identifico como justicia-lista. Dentro de Todos hay distintas vertientes, con agrupaciones importantes, pero yo me defino justicialista. Y desde ya no voy a hacer un bloque unipersonal ni nada por el estilo. Se va a trabajar en concordancia con los distintos compañeros. Siempre trato de contemporizar las cuestiones, no me gusta tener discusiones estériles. El intendente tendrá mayoría propia, yo presentaré los proyectos que tenga que presentar y de ahí consensuaremos con los departamentos Ejecutivo y Deliberativo. Si hay que cambiar artículos, no tengo problemas con tal que una ordenanza en beneficio de la comunidad salga adelante. Yo ya he sido concejal y he estado en minoría, pero siempre tratamos de arreglar las cuestiones en comisión para que cuando se salía al recinto se evitaran las discusiones estériles que no llevan a nada. Porque a la gente le interesa tener salud, trabajo y que la Argentina se levante.
¿Hoy el peronismo está unido?
El peronismo está unido. Algunos creen que no se conversó con todos los compañeros, pero se puede trabajar mucho más por aquellos que a lo mejor se enojaron, para que vuelvan a integrar el Partido Justicialista y las diferentes agrupaciones. Somos todos peronistas y tenemos que estar en el mismo lugar.
¿Es hora de elegir una nueva conducción de cara al 2021?
Puede ser. A lo mejor el año próximo, que tenemos elecciones en el PJ. Se dará democráticamente, no vamos a poner a dedo a nadie, se va a elecciones y ahí sale el candidato que tiene que salir. Lo que sí creo es que tiene que haber una reactivación del partido. Sé que es un momento de esperanza. Tenemos que hacer un plenario importante con todos los compañeros y escucharlos a todos.
¿Qué características tiene que tener la persona que quiera conducir?
Una experiencia reconocida dentro del Partido Justicialista. Tiene que ser una persona que pueda llevar adelante la tarea y que genere consenso, que tenga humildad y capacidad de trabajo.
¿María Eugenia, su hija, reúne las condiciones? Y en todo caso, ¿qué tendría que mejorar?
Sí que reúne las condiciones. Mi hija creció mucho políticamente. Ella aprendió desde chiquita con su madre y Jorge, su padre del corazón. Pero, además, estuvo tres años con él como asesora en el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia. Ella sabe mucho de política, es una persona muy aplicada y tiene condiciones para ser presidenta del PJ y ojalá que en el 2021 pueda ser concejal. Para mejorar, ¿cómo lo puedo decir? A lo mejor es muy directa, cuando no le gusta algo lo hace notar, como soy yo. Tiene su carácter y lo que siente, lo dice. Y no está mal que se digan las cosas. Dentro del peronismo a algunos les gusta, a otros no. Pero la agrupación Jorge Varela la levantó ella y es su conductora, y la lleva adelante con muchos compañeros y compañeras, inclusive gente que no es peronista, sino que participa porque le gusta su proyecto.
¿María Eugenia estuvo de acuerdo en que usted integrara la lista del Frente de Todos?
Sí. En principio esperaba ser ella, pero se dio cuenta que tenía que ser más adelante, que la ofrenda a la unidad tenía que ser yo. No hubo problemas. Ella armó la Jorge Varela hace dos años como un proyecto hacia adelante y lo sigue siendo, a pesar que tuvo muchos problemas en su trabajo con el Registro Automotor. No te olvidés que ella es viuda, que tiene dos hijos y que, de tanto estrés, se agarró una meningitis y estuvo internada. Fue un manoseo tremendo.
¿Culpa a alguien en particular por esa situación?
Si, por supuesto: a Cambiemos.
¿A Abella?
Abella tal vez pudo decir algo, pero viene de más arriba esto, a nivel provincial o nacional. No creo que tenga directamente que ver. Pero bueno, estoy dolida por esa situación, porque María Eugenia en un momento no supo qué iba a hacer con su vida. La llamaron de distintos lugares para trabajar, pero siempre de otros distritos, y era una decisión difícil por los chicos.
En el Concejo Deliberante encontrará viejos rivales políticos como Cazador y Cantlon. ¿Cómo imagina esa relación?
Bien. Sabemos cómo es Carlos, que explota enseguida. Axel es más tranquilo, pero también tiene lo suyo. Somos vecinos de Campana. Podemos disentir en las ordenanzas, tener alguna que otra discusión, pero eso no va a ser que cambie la amistad humana. En política podés disentir un montón, pero a nivel personal son vecinos.
En los últimos años ha adquirido muchísima relevancia el movimiento de mujeres. ¿Cuál es la posición de Stella Giroldi respecto al colectivo Ni Una Menos y la legalización del aborto? Temas que, por otro lado, ganan cada vez más lugar en la agenda legislativa local.
Estoy de acuerdo en el incremento de la participación de las mujeres y su organización. Con respecto al aborto, pensé en su momento que había que tener cuidado en cómo la ley se plasmaba, porque no contemplaba los hospitales públicos y el costo de las anestesias, en especial pensando en la gente de bajos recursos. La ley tiene que estar aprobada y con un artículo que aclare que el establecimiento hospitalario municipal se hace cargo de la anestesia, porque no lo he visto. Por eso discutí muchas veces y dije que no estaba de acuerdo con la ley, que tiene que ser precisa en sus fundamentos y artículos, y siempre cuidando a la mujer que va a ser el aborto, porque no en todos los lugares se puede realizarlo. Si se hacen las cosas bien reglamentadas, está todo bien. Después también está el problema de las mujeres golpeadas y los abusos, y tantas otras cosas, como la desnutrición de las madres embarazadas porque no les entrega ácido fólico. Es un campo muy abierto al que junto a María Eugenia le venimos prestando atención.
"Espero que Alberto y el gobernador hagan lo mejor que puedan, está en sus manos", expresó la concejal electa Stella Giroldi.
"Me afectó mucho la muerte de Jorge, mi compañero de vida, que además era mi compañero de trabajo político", manifestó Stella, recordando el papel de Varela en su vida.



