Un hombre hipotecó su casa para comprar $90.000 en boletos de lotería que daba un premio de $200 millones. Algunas personas hacen cosas más tontas que eso.
¿Qué nos ha motivado en esta vida? ¿Un gran sueño que podemos conquistar o Dios Nuestro Señor Jesús que nos puede conceder todos los sueños que anhelamos? ¿Una gran cantidad de dinero que creemos nos traerá felicidad o al Señor, quién puede darnos felicidad con o sin dinero?
¿El deseo de tener más que nuestros vecinos o la satisfacción de tener lo que Dios nos da?
Con el Señor en nuestros corazones podemos tener todo lo que deseamos y aún más. Sin Jesús, podemos tener todo lo que deseamos y descubrir que nada de lo que logramos nos traerá gozo y placer... Solo con el Señor tendremos la plenitud de la verdadera alegría.
Nuestros propósitos son diferentes de los de aquellos que no conocen a Dios. El Señor siempre tiene lo mejor para Sus hijos. Y cuando dejamos que Él dirija nuestros pasos, seremos mucho más bendecidos, mucho más felices.
Claudio Valerio © Valerius / valerius@fibertel.com.ar



