El ocio es tan bueno y necesario para la salud, pero también puede ser malo. Esto es debido a que hay muchas personas (por lo regular jóvenes) que tienen mucho tiempo de ocio y no lo utilizan para desempeñar alguna actividad constructiva sino que pasan largas horas sin nada que hacer.
Investigadores de la University College de Londres, llegaron a la siguiente conclusión: Las personas que pasan mucho tiempo aburridos pueden morir más jóvenes. El aburrimiento no es perjudicial en sí, pero que las conductas que se desatan durante esos tiempos de ocio pueden ser peligrosas. Cuando las personas no tienen nada que hacer, se corre le riesgo de que el ocio puede ser malo, generando problemas en la salud tales como:
Obesidad o sobrepeso:
El no tener nada que hacer, puede generar un hambre descontrolada a causa del aburrimiento y la ansiedad. El ocio podría ser un tiempo para realizar algún deporte o actividad recreativa, pero al no dar lugar a las actividades físicas se podría caer en sobrepeso.
Vicios:
A veces el ocio es utilizado de una mala forma, dando lugar a tener vicios como el alcoholismo, drogas y tabaquismo, llegando a provocar serios daños en la salud. Disfrutar de una copa no es malo pero agarrarlo como pasatiempo puede llegar a destruir la salud.
Depresión:
La depresión es lo más común que puede ocurrir en los jóvenes, ya que si no dedican tiempo al estudio o un trabajo o tareas del hogar, tienen todo el tiempo disponible para pensar múltiples cosas y no ocupan su mente en algo productivo, fácilmente caen en depresión. Según la revista International Journal of Epidemiology, los principales grupos de riesgo son los jóvenes, especialmente las mujeres, pues son las más propensas a aburrirse.
No dejes que el ocio te cause ansiedad
Por lo general destinamos nuestras vacaciones o fines de semana para poder tener un poco de ocio, lo cual es bueno para tu salud física y mental debido a que tu cuerpo necesita reponer energías y liberarse del estrés diario. Pero mucho cuidado, porque a veces con el afán de querer tener un tiempo para el ocio, caemos en frustración porque tal vez no se contamos con los recursos económicos necesarios, la disponibilidad de tiempo o no contamos un clima favorable para ciertas actividades. Estos puntos pueden ser clave para que caigamos en ansiedad o estrés y tomamos la decisión de posponerlo para otra ocasión o simplemente damos lugar al negativismo frustrándonos porque creemos que nunca lo vamos a lograr. Estos aspectos generan ansiedad. Pero es importante que le des tiempo al tiempo y que aproveches las oportunidades que se te presentan, aunque no sean lo más esperado o como tu lo habías imaginado, lo más recomendable es que te puedas disfrutar esos momentos irreemplazables y que no te angusties por no cumplir con ciertas programaciones. Algunas personas suelen disfrutar más cuando los tiempos de ocio son inesperados o espontáneos. Lo que debes de tener en mente como prioridad, es que el ocio es un tiempo personal para descansar y desconectarse, si tu cuerpo te pide solamente que te quedes en casa y ver televisión acompañado de unas palomitas de maíz, hazlo, no pienses ni te compares ni te preocupes de que pensaría tu grupo de amigos o familiares, cada persona tiene diferentes maneras de tener ocio y deja que el momento fluya.
El ocio como parte de una vida saludable
Como parte del bienestar de nuestra salud, es importante que tengamos momentos de ocio, los cuales no necesariamente tienen que ser todos los días pero si vale la pena hacer el tiempo.
Ocio se le llama al tiempo libre que dispongamos para realizar cualquier tipo de actividad que esté totalmente fuera de nuestra rutina laboral tanto de oficina como de tareas domésticas. Son actividades totalmente diferentes a las que tenemos por obligación cumplirlas, como comer, dormir, hacer mandados, etc.
El ocio es un conjunto de ocupaciones a las que el individuo puede entregarse de manera completamente voluntaria tras haberse liberado de sus obligaciones profesionales, familiares, y sociales, para descansar, para divertirse, para desarrollar su información o su formación desinteresada, o para participar voluntariamente en la vida social de su comunidad.
Psicologo: Joffre Dumazeidier
Imagen ilustrativa, selección del editor.



