En el taller del barrio Albizola se iniciaron la tarea en el chasis con la mira puesta en marzo.
En 2019, el campanense Gastón Fernández llegó al objetivo de tener un dígito en los laterales para la siguiente temporada. Así, en este 2020, lucirá el número 7 en la Clase A del TC Regional. Y en el taller del barrio Albizola ya comenzaron los trabajos de cara al próximo campeonato.
El auto está totalmente desarmado y se está haciendo un repaso general, pieza por pieza, elemento por elemento, para llegar de la mejor forma al comienzo del campeonato en el mes de marzo.
Donde se puso más énfasis fue en el chasis, dado que por lo derecho iba bien, pero a la hora de doblar el auto se iba para atrás y se estaba dando muchas ventajas, una situación que lo complicó a Fernández la segunda parte del campeonato.
En el tema motorización seguirían con los impulsores de Leonardo Scocozza. Sería una nueva temporada junto al motorista por entender que ahí todo estuvo bien y que, además, "Leo" hace asistencia en pista los fines de semana, algo que no se pudo desarrollar con el motorista anterior.
Hay en todo el equipo una sana alegría de cara a lo que viene. Todavía no se definieron los colores del auto, pero dado el éxito alcanzado el año anterior hay muchas posibilidades que se mantengan los mismos y si se produce una competencia con pilotos invitados, Gastón ya decidió que su papá Rubén ocupe esa butaca como sucedió en 2019.
Para redondear cómo se prepara esta estructura de cara a lo que viene este año, se decidió incorporar una casa rodante en la que también se está trabajando a pleno para llegar desde la primera fecha. Quizás, luego de lo vivido en la última temporada con eso de tener que ir y venir, seguramente se aceleraron los tiempos para tal determinación.
Marzo será el momento de salir a pista por los puntos, pero en el equipo no dejan de cerrar la posibilidad de una prueba para saber dónde se está parado en la previa al inicio el certamen.
GASTÓN Y SU PAPÁ RUBÉN SE PREPARAN PARA UNA NUEVA TEMPORADA.



