--Hablando del goleador...
Buenos Aires (Especial de NA) -- De pronto, el goleador se puso súbitamente en los primeros planos.
Entonces, El Sapo de Lugano se mandó un informe terrible.
Dice así:
¨Sabemos que cuando mostró la remera que tenía el nombre de su esposa con el agregado de Te Amo, el goleador tenía problemas en su matrimonio porque venía de cometer algunas infidelidades¨.
Es que -sigue el relato- el goleador tenía (quizás aún tiene) dos teléfonos celulares, uno reconocido y el otro pirata o bien llamado ¨telefonino¨.
Este teléfono pirata se lo dejaba a su/s amante/s para que lo llamaran ahí.
Un día, el productor de un programa deportivo de una importante radioemisora consiguió este ¨telefonino¨ sin saber que el goleador lo usaba únicamente para sus relaciones extramatrimoniales.
En un momento, se ve que el goleador esperaba un llamado de su amante y encendió el ¨telefonino¨, con tanta mala suerte que en ese instante llamó este productor y le dijo: ¨Hola, te hablo de tal radio, es para que salgas al aire y hacer una nota¨.
El goleador se enojó como nunca lo había hecho antes, estaba enfurecido y le dijo: ¨¿Cómo carajo conseguiste este número. No me llamés más a este teléfono, olvidate de que existe. Yo voy a hacer la nota pero olvidate que exise este teléfono. Acá no me llamés más¨. Palabras más, palabras menos, eso fue lo que dijo¨.
--Tragos y amigos--
Lo vio el informante ¨Pollo de Lugano¨ en el complejo Vilas Racquet. José ¨El Turu¨ Flores, nuevo refuerzo de Independiente, con ex jugadores.
Tomaba unos tragos -tal vez de jugo de naranjas, no se sabe- con ex compañeros suyos en la actividad: Cristian Bassedas y Damián Manusovich.
El ambiente, como gusta expresar el informante, glamoroso.
Por ejemplo, había allí tres modelos muy conocidas haciendo gimnasia.
Y se cruzó Claudia Villafañe.
Los pibes, tranquilos en la terracita.
--Cosas que se dicen--
En los pasillos de Independiente no lo tratan bien a Flores.
Porque le dicen ¨Torturu Flowers¨.
Y dicen que en Murcia hicieron una fiesta cuando se fue.
--Las claves de la semana pasada--
La semana pasada se contó aquí un chisme del informante ¨Lobo Feroz¨.
Y se prometió una clave para este número.
La cosa era así.
El ¨Lobo¨ hablaba de un hijo de un máximo dirigente.
De un club grande.
Un muchachito que asiste habitualmente a una sala de juegos.
Donde siempre se ¨entretiene¨ con una muchacha/o.
Bien.
El apellido del dirigente es similar al de un arquero que cuidó la valla de un club que no es grande pero siempre quiso serlo, tiene pergaminos y muchos le discuten su pertenencia al círculo privilegiado.
Punto final para la cuestión.
--Gallego--
Vez pasada, el ¨Gallego¨ Esteban González cruzaba la Nueve de Julio, ahí nomás del Obelisco, o sea, por Corrientes.
Completamente ¨lampareado¨, como gusta expresarlo el informante Ucraniano.
Junto a mujer atractiva, rubia.
La reflexión del informante: Le faltaba solamente su disfraz, el que lleva a los lugares de sus frecuentes festejos.
--El valor de la funcionaria--
Iris Fernández quedó ¨stand by¨ en la Secretaría de Deporte desde que asumió Morresi.
La que fuera subsecretaria de Planeamiento Deportivo conserva su cargo.
Pero tomó una pequeña licencia.
Un día de la semana pasada estaba en un polideportivo capitalino haciendo lo que hizo siempre, peleando por hacer respetar las reglas, contó el informante ¨Caballo Loco¨.
Pidiendo que no jugaran a la pelota en la pista de atletismo, sino que lo hicieran en las canchas de fútbol.
Vestida de atleta, como siempre.
Lejos, ese ratito, del escritorio.
--Indignación--
El profesor Pedro Hugo Tavosnanska mandó una carta a la revista digital Mundo Amateur, con pedido de publicación.
Dio a conocer su número de documento de identidad y su cargo de director del Centro Recreativo Peter Pan.
El hombre refirió que leyó ¨con una mezcla de tristeza y bronca las dos páginas que el diario Página/12 le dedicó a una entrevista con el Coronel Rodríguez, el 31 de mayo¨.
¨Me pregunto si esa entrevista no debería estar en un
suplemento cómico, de humor o de ciencia ficción¨, añadió.
Se quejó entonces que Rodríguez asumió en 1976 la presidencia del Comité Olímpico Argentino, el año del Proceso y se preguntó si entonces el coronel desconocía que había miles de desaparecidos, entre cuales hubo y hay estudiantes de educación física y deportistas.
Entonces recuerda que en el COA elije a sus autoridades en reuniones de no más de 10 personas, que se convocan con dos o hasta con una semana de anticipación.



