"En la voracidad insaciable de poder, consumismo y eterna juventud, los extremos débiles son descartados como material desechable de una sociedad que se torna hipócrita, al estar entretenida en saciar su vivir como se quiere (como si eso fuera posible), con el único criterio de los caprichos adolescentes no resueltos". --Papa Francisco.
Hoy, la sociedad no sólo está viviendo un cambio de Era..., sino una era de grandes cambios y, si bien hoy hay muchas cosas mejores, también hay muchas otras peores.
Se ha ido adoptando una posición de apertura a todo, incluyendo lo malo y lo peligroso, aún cuando vaya en contra de lo sano, los principios y los valores como por ejemplo...
Los adultos quieren seguir pareciendo jóvenes, son los eternos Peter Pan y Wendy; mientras que los niños maduran en forma más precoz porque ahora gozan de los privilegios de los adultos.
La juventud ha sido glorificada a tal punto que hoy los ancianos ya no son venerados por su sabiduría sino menospreciados por sus arrugas.
Los humildes a menudo son despreciados, los malvados son justificados, los bondadosos son ridiculizados y los íntegros son repudiados.
Lo que más se admira hoy, es una persona con la fortuna que amase, no la honestidad con que la haya logrado ni la generosidad con que la comparta.
La mejor credencial es tener mucho dinero, como quiera que se haya ganado y, lo peor es tener poco por ser honrado.
El maltrato y el acoso se volvieron un entretenimiento de los jóvenes, la infidelidad se justifica, la impunidad se glorifica, el vocabulario soez se considera gracioso y la vulgaridad se celebra como divertida.
Los jóvenes bondadosos son despreciados como tontos, mientras que los matones son temidos y los ostentosos son reverenciados como héroes.
La gente que defiende los principios éticos y morales ha menudo es tachada de puritana o anticuada, mientras que la liberada (de toda norma ética o moral), es admirada y elogiada como de "avanzada".
¿Qué nos pasó? ¿En qué momento lo positivo se volvió negativo y lo malo se volvió bueno?



