¿Qué es la rehabilitación pulmonar?
El programa de rehabilitación está indicado en pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, el objetivo principal es ayudar al paciente a permanecer activo y que pueda realizar las actividades diarias con menor esfuerzo. Esto se logra la mejora los síntomas, la calidad de vida, la tolerancia al ejercicio, y la salud en general. Complementa al tratamiento médico.
¿Quién necesita de rehabilitación pulmonar?
Si tiene una enfermedad pulmonar crónica o alguna enfermedad que dificulta la respiración que limita las actividades que realiza habitualmente. Por ejemplo, puede ayudarlo si tiene:
- EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica): Los dos tipos principales son el enfisema y la bronquitis crónica, donde las vías respiratorias (los conductos que llevan el aire hacia y desde sus pulmones) están parcialmente bloqueadas, dificultando la entrada y salida del aire. Suele manifestarse en fumadores y exfumadores, y pacientes expuestos a la contaminación ambiental.
- Enfermedad pulmonar intersticial, sarcoidosis, fibrosis pulmonar idiopática: la pérdida de la elasticidad pulmonar aumenta la dificultad de obtener suficiente oxígeno, generando mayor cansancio y sensación de falta de aire.
- Fibrosis quística: enfermedad hereditaria que causa una mucosidad espesa y pegajosa que se acumula en los pulmones y bloquea las vías respiratorias.
- Cirugía de pulmón: en casos de resección pulmonar por un tumor o trasplante pulmonar. Es posible que necesite realizar rehabilitación con el fin de tener una mejor recuperación.
- Enfermedad que afecte los músculos respiratorios: como la distrofia muscular u otra enfermedad neuromuscular que también suele afectar los músculos esqueléticos de brazos y piernas.
La rehabilitación pulmonar da mejores resultados si se inicia antes de que la enfermedad avance, pero también beneficia a pacientes con patología severa.
La patología respiratoria más frecuente es la EPOC. Los síntomas comunes son:
- Falta de aliento.
- Tos repetitiva.
- Incremento de la flema o producción de moco.
- Sensación de cansancio.
- Infecciones respiratorias más frecuentes.
- Insume más tiempo el recuperarse de un resfriado o infección respiratoria.
La EPOC se diagnostica con una prueba llamada espirometría, la realiza el médico neumólogo, es fácil, no invasiva e indolora, y toma unos minutos. Las personas con dificultad respiratoria crónica de cualquier tipo, con tos y/o producción de esputo, deben realizarse este estudio. La detección temprana es importante para disminuir la progresión, reducir la gravedad y la tasa de mortalidad.
Lic. Kinesióloga Fisiatra Marina Spago (MN: 15162; MP: 5565)
Centro Médico Rawson



