Nos están matando
en la esquina de tu casa
y en los jardines y patios
se acumulan llantos
por nuestros cuerpos
que hace un instante latían
y ahora padecen
la violencia del morbo
después de ser
horror y sacrificio
en el altar del falo
cómplice y patriarcal
que saciado se esconde
y pretende escondernos.
.
No se esconde la vida lagarto!
La regamos con nuesta sangre
la gritamos desde nuestros vientres
empujadas por la propia tierra
donde nos ocultas
nacerán espadas de nuestra muerte
(ya habrá tiempo para flores)
destino de sed de justicia
jamás satisfecho
mientras nos sigan matando
en la esquina de tu casa.
Cristina Colombo
Imagen ilustrativa, selección del editor.



