La cervecería que pateó el tablero gastronómico de la ciudad festejó junto a sus clientes más fieles un nuevo aniversario.
La cervecería Antares celebró su cuarto aniversario con música, comida y, por supuesto, las propuestas más destacadas de sus canillas, un evento al que estuvieron invitados los clientes más fieles del establecimiento de calle 9 de Julio.
"Estamos muy contentos de celebrar nuestros primeros cuatro años con todos, a local lleno y pasándola bien. Hoy es un día especial porque invitamos a nuestros clientes y les devolvemos un poquito lo que nos dan durante todo el año", aseguró Álvaro Urtiaga, propietario de Antares Campana.
El emprendedor celebró que los vecinos "hayan aceptado la propuesta, una que era muy necesaria para todos los campanenses, donde se puede disfrutar de rica cerveza, rica comida y de los amigos".
"Para muchos Antares es como su segunda casa", destacó Urtiaga. Y recordó que el establecimiento en estos cuatro años se consolidó como una opción no solo para los jóvenes, sino también para las familias y el público adulto.
Antares Campana, parte de la extensa franquicia de la famosa cervecería artesanal de Mar del Plata -donde todavía se fabrica su cerveza- se inauguró en marzo de 2016 y rápidamente se convirtió en un punto de referencia para el escenario gastronómico local, hasta ese entonces dominado mayorita-riamente por restaurantes y bares.
Desde entonces, las cervecerías se han multiplicado sin cesar, aunque el establecimiento de 9 de Julio sigue conservando esa mística ganadora que supo empinarlo rápido hacia su espumosa cima. "Han surgido nuevas alternativas, pero nosotros nos mantenemos procurando tener la cerveza más rica y el local con más onda", afirmó Urtiaga.
Y recordó que más allá de lo comercial, Antares Campana es una micropyme que le da trabajo "a más de 20 familias".
Este lunes la celebración en Antares junto a su personal y clientes incluyó música en vivo, DJ, cerveza tirada, comidas de la carta permanente y el tradicional soplido de velitas. Fue una fiesta que se tomó en serio.



