¨Toda vida evoluciona a partir de la capacidad diferenciadora de las 3 fuerzas o tendencias de la Naturaleza: la pureza, la luz o serenidad (sattva), la pasión o acción (rajas) y la ignorancia, oscuridad o inercia (tamas)¨. (Bhagavad Gita).
Según el Ayurveda todos tenemos las 3 fuerzas y según la etapa o momento de la vida predomina una u otra. Por ejemplo, la persona con predominio sáttico es serena y armónica, la persona rajásica está colmada de ambición y energía incansable y la tamásica es letárgica y poco inclinada a actuar.
Si bien las 3 fuerzas: sattva, tamas y rajas son necesarias, el ideal humano es encaminarse hacia lo sáttvico (pureza y sabiduría).
El Ayurveda, como ciencia holística (donde todo tiene que ver con todo) relaciona estas fuerzas con un significado espiritual del alimento.
Como lo explica el antiquísimo Bhagavad Gita (famoso poema épico y místico hindú), ¨en la alimentación hay sutiles componentes que influyen mucho en la mente y plasman las actitudes mentales. Es un ciclo similar a lo que ocurre con la fe: cada uno es lo que come y come según lo que es¨.
Y acá (pensemos que esto fue escrito hace 5000 años) ya se reconocía el efecto de la dieta sobre la mente.
Las personas sáttvicas consumen alimentos demasiados cocidos, alimentos que ¨durmieron¨ semanas en el freezer y ¨resucitaron¨ en el microondas, sin valor nutricio ¨deliverys¨ demasiado fritos y grasosos y que no estuvieron preparados con amor.
Bioquímica Mónica Alicia Rímoli
Estudiante de Postgrado en Medicina Ayurveda



