Junto a su esposa Teresa, Enrique Carabajal se puso a fabricar protectores faciales reciclando baldes de plástico y placas radiográficas usadas. "Hasta el Dr. Monzón, que atiende aquí en el barrio, está usando uno", dice orgulloso.
Don Enrique dice que arrancó hace unos 10 días "medio para entretenerse", pero ahora la cosa va en serio y "le salen cada vez más perfectos". Los primeros 10 los distribuyó entre sus familiares, pero se corrió la voz y ya hay vecinos que están esperando el suyo. "Un poco me inspiré en una hija que es maestra y anda repartiendo comida… a ver si podía hacer algo como para que se proteja. Hasta el momento habré fabricado unos 40 protectores y hasta el Dr. Monzón, quien tiene consultorio aquí en el barrio está usando uno. Vino su señora a buscarlo y después me llamó para decirme que el esposo estaba enloquecido".
Se trata de protectores faciales que a simple vista poco o nada tienen que envidiarle a los comprados. Don Enrique los fabrica con elementos reciclados. Una tijera, un martillo y un sacabocados son sus herramientas. "Me fabriqué el sacabocado con un cañito, y las piezas van montadas con tornillos… ya hablé con el ferretero del barrio porque lo dejé sin tornillos. Me prometió que me va a traer más la semana que viene".
Enterado de la novedad a través de las redes sociales, un vecino del centro ayer le llevó varios tachos de helado, y otro del propio barrio "una pila de radiografías usadas ya limpias y todo…". Con esos materiales, y ya desarrollada la técnica, calcula que en los próximos días fabricará unos 200 protectores junto a su esposa, Teresa. "Mientras esperamos los tornillos, vamos cortando y preparando todo para luego dedicarnos al montaje en serie", comenta y agrega: "No quiero plata ni nada, es para ayudar nomás y de paso estoy entretenido".
Habilidoso con las manos y creativo, también piensa en construir "una especie de cable carril" que irá desde una ventana de su casa hasta la reja del frente. Son unos 8 metros. "La idea es que cuando me traigan mercadería se queden en la vereda y la pongan en una caja. De ahí tiro hasta la ventana. Con el mismo sistema, alcanzaré la plata. Es que tengo 70 años y un poquito de diabetes… tengo que cuidarme", dice con una sonrisa. Los interesados en contactar a Enrique y Teresa para alcanzarles baldes plásticos o radiografías, pueden llamar al 447389.
“Ya hablé con el ferretero del barrio porque lo dejé sin tornillos", dice Enrique, quien calcula fabricar unos 200 protectores faciales en los próximos días.
Enrique y Teresa Carabajal en su casa de San Jacinto, fabrican y regalan protectores faciales reciclando radiografías y baldes de plástico.



