Debido a la epidemia que ha causado estragos en todas partes, la Argentina y el mundo entero se enfrentan a tiempos de sufrimiento.
Una de las determinaciones es el aislamiento, lejos de la interacción de parientes y gente amigable. Es triste, nos entristece, pero hay que obedecer a las autoridades y procurar enseñar y trabajar vía web. Y a raíz de esto muchos están sin trabajo y, por lo tanto, no hay producción ni ganancia; su medio de vida ya resulta difícil.
Yo estoy aquí para transmitir a todos una palabra de aliento, de fe, de confianza que "Todo pasará pronto".
La Palabra de Dios nos asegura: "No tengas miedo, Yo estoy con ustedes... Pongamos nuestras vidas delante de Dios, tanto ustedes como yo. Creo firmemente que el mal no se hará presente en nuestras casas".
Saludos y, con confianza, es de esperar al final de este mal.
Claudio Valerio
© Valerius
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