Las familias unidas están en vías de extinción, lazo sanguíneo no significa familia, familia es quien deja el orgullo de lado, es quien se acerca de corazón para compartir logros y alegrías pero sobre todo para dividir las angustias cuando la vida nos presenta problemas y adversidades.
Las relaciones afectivas no deben forzarse hay que manejarse con la verdad y no auto engañarse. Nos creemos autosuficientes, nos volvemos egoístas, avaros y renegados, echamos en cara lo que hacemos pero nos olvidamos de cuantas personas nos han ayudado en la vida. Nos cuesta perdonar y dejar los rencores de lado. La familia viene puesta, a los amigos podemos elegirlos. "La sangre tira es relativo" en muchos casos los de afuera tienen más peso que los propios de la familia.
Recibimos la misma Educación y cada hermano-a es diferente, criarse juntos y con los padres no es garantía de que seamos unidos. Indiferencia y dureza de corazón prevalecen, no nos cambia el estudio, haber pasado por tragedias, ser padres y tampoco nos conmueven los milagros. Parecemos extraños, inevitablemente reproducimos modelos que criticamos y repetimos la historia. La inestabilidad emocional deteriora todos los vínculos, vivimos a la defensiva evitando que nos invadan, nos pasan los años y no tenemos trato, reina el desprecio y la falta de afecto.
Es común escuchar que digan "si no te gusta como soy no vengas mas, yo no voy a tu casa". No hay intenciones de restaurar vínculos, se prefiere quedar bien con los de afuera, el flagelo del desamor y falta de lealtad en su máxima expresión. Tristemente como les pasa a muchos solo se ven en los velorios y para fin de año sin haber compartido nada, hemos llegado a naturalizar ese nivel de frivolidad. Parejas que viven mal y culpan a sus hijos de sus sacrificios, de su fracaso matrimonial y de su infelicidad. Hijos que tienen raíces de amarguras, problemáticas de adicciones, embarazos adolescentes, abortos y suicidios, padres y madres ausentes en lo económico y afectivo. Familias que padecen el infierno de no poder ver a sus hijos y nietos porque sufren impedimentos y obstrucción de vínculos, en muchos casos no se respetan los acuerdos homologados.
El resentimiento y las bajezas de los adultos repercuten en los menores quienes son los principales perjudicados, a quienes debieran respetarse sus derechos evitando las nocivas consecuencias de la alienación parental. Pasar solamente la cuota alimentaria no sirve si no nos comprometemos en el contacto, en calidad de tiempo y en la crianza. Hay situaciones que se ven cada vez más, personas que hacen diferencia de trato y de beneficios con sus hijos biológicos, se separan, forman pareja y quieren oficiar de padres con hijos ajenos que tienen padres vivos, presentes y ejemplares. Matrimonios cristianos que se divorcian, parejas separadas viviendo bajo el mismo techo, aferrados a lo material muriendo en vida por la cobardía de no tomar decisiones. Otros permiten la infidelidad, niegan la realidad (o saben lo que ocurre) pero solo les preocupa "mantener una imagen" antes que resolver la mentira que deben sostener a diario porque pesan más los prejuicios, el acostumbramiento y lo económico más que el amor propio.
Predominan círculos viciosos de personas atadas a sus ex, no les funcionan las terapias (van y vienen) y pasan toda la vida viviendo de esa manera enferma y tóxica sin poder cerrar los ciclos. "Hombres" que son vagos, no les gusta trabajar, se hacen echar de todos lados, viven de planes o de revoleos, sus mujeres deben mantenerlos a ellos y a los hijos. Hombres que dejan a sus parejas e hijos por mujeres más jóvenes que solo están con ellos por interés y confort, la mayoría terminan solos y en la ruina. Mujeres que abandonan a sus esposos y a sus hijos por nuevas parejas, hijos que corren peligros en su integridad física y psicológica por estar expuestos a entornos conflictivos.
Se hipoteca la felicidad por vivir sin trabajar, se vende la dignidad por un plato de lentejas o por una vianda de milanesas con papas fritas. El karma son ellos mismos, nunca fueron trigo limpio, andan provistos de distintas máscaras pretendiendo manipular y ocultar la hipocresía que todos conocemos. Muchos transitan por la vida dejando el tendal, viendo a quienes usar y a quienes sacarles ventaja para lograr sus objetivos, nada de lo que tienen es por esfuerzos y méritos propios, es la Educación que recibieron vivir a costa de los demás, es una cultura, un estilo de vida de muchos.
Nos creemos vivos y hacemos daño hasta que Dios nos dice hasta acá llegaste, a él no lo podemos engañar, Dios no puede ser burlado.
Reflexionemos que mientras sigamos alimentando el ego, la soberbia, la maldad y las bajezas no vamos a cosechar cosas buenas. Tarde o temprano nos llega la cuenta de todo lo que hacemos, todo se paga en esta vida. Que la humildad y la autocrítica nos ayuden a ser mejores personas, a dejar un buen legado, el tiempo pasa rápido y estamos de paso.



