La histórica competencia impulsada por León Najnudel disputó su primeros tres partidos el viernes 26 de abril de 1985. Mariano Aguilar es el más destacado de los siete campanenses que han sido parte del certamen desde entonces. Y a nivel colectivo, el Club Siderca quedó a un triunfo de ganarse su lugar en esa elite en 1998.
Un hito de la historia deportiva de nuestro país es la creación de la Liga Nacional de Básquet, una idea que gestó, trabajó e impulsó el inolvidable León Najnudel junto a otros entrenadores como José María Cavallero y Horacio Seguí y al periodista Osvaldo Ricardo Orcasitas. La iniciativa apuntaba a desarrollar un campeonato de clubes que se jugara por varios meses a lo largo y ancho del país para poder potenciar y jerarquizar tanto a jugadores como entrenadores, además de mejorar la difusión de la actividad. Así, en 1984 se jugó un Torneo de Transición (del que fue campeón San Andrés) para luego, en 1985, poner en marcha la primera temporada oficial de un certamen que se transformaría en emblema y ejemplo.
Y hoy se cumplen 35 años de ese inicio oficial. El viernes 26 de abril de 1985 se disputaron los primeros tres partidos: en Bahía Blanca, capital del básquet argentino, Pacífico recibió a Atenas de Córdoba (a la postre, el equipo más ganador de la Liga) y fue el primer en comenzar. Minutos más tarde, en el estadio de Obras Sanitarias, el propio Najnudel fue el encargado de hacer el salto inaugural en el duelo entre San Lorenzo de Almagro y Argentino de Firmat. Mientras que en Córdoba, Instituto fue local ante Sport Club de Cañada de Gómez.
En aquellos primeros años, los clubes se fueron afirmando, el certamen fue ajustando detalles y figuras como Miguel Cortijo, Marcelo Milanesio y Héctor Campana, entre muchos otros, se encargaron del resto. Entonces, el crecimiento del básquet se hizo imparable y la Liga Nacional terminaría siendo el germen de una de las mayores conquistas deportivas de nuestro país: la medalla de oro conseguida en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, hito de una camada de jugadores que creció en el certamen local y llegó hasta lo más alto del básquet mundial, con Emanuel Ginóbili y Luis Scola como figuras más sobresalientes de esa legendaria "Generación Dorada".
Hoy, 35 años después de aquel salto inicial, la Liga Nacional sigue gozando de buena salud, a pesar de los vaivenes económicos del país y al éxodo de jugadores que se da producto de la combinación del talento argentino y las tentadoras ofertas con las que ese talento es tentado. Y a pesar que de aquella mítica "Generación Dorada" solo queda vigente Luis Scola, la Selección Argentina sigue peleando al máximo nivel en el escenario internacional y es la vigente subcampeona mundial después de la enorme actuación del combinado dirigido por Sergio Hernández en China 2019.
CAMPANENSES EN LA LIGA NACIONAL
A pesar de contar con una historia de 35 años, la Liga Nacional no ha sido un objetivo sencillo para los jugadores nacidos en nuestra ciudad. De hecho, solo siete basquetbolistas locales han llegado a debutar en el certamen y apenas dos de ellos lograron consolidarse y disputar varias temporadas.
El primero fue Mariano Aguilar (nacido el 30 de septiembre de 1964), quien arribó a la LNB en 1987. "El Pato", quien se desempeñó como escolta o alero, disputó sus primeras dos temporadas en Sport Club de Cañada de Gómez y se mantuvo en la elite del básquet argentino hasta 1999 después de pasar también por Independiente de Neuquén (1989-92), Boca Juniors (1992-93), Deportivo Roca (1993-95 y 1998-99), Valle Inferior de Viedma (1995-96) y Pico FC (1996-98). Así se convirtió en uno de los jugadores más regulares de la década de 1990 y terminó totalizando 13 temporadas en la Liga Nacional, con marcas de 590 partidos disputados y 6.794 puntos convertidos (promedio de 11,5).
El otro campanense que logró hacerse un lugar en la Liga Nacional fue el base Martín Trovellesi (nacido el 21 de mayo de 1980). Luego de formarse en el Campana Boat Club y de pasar posteriormente por Independiente de Zárate (Liga B y TNA), el base llegó a elite del básquet argentino con Central Entrerriano de Gualeguaychú. Posteriormente también jugaría en la máxima categoría con Belgrano de San Nicolás y Ciclista Olímpico de Santiago del Estero. Así completó seis temporadas en la Liga Nacional.
Posteriormente, sin mayores oportunidades ni continuidad, pero llegando a debutar, también pasaron por la Liga Nacional los campanenses Andrés Horst (Olimpia de Venado Tuerto), Sergio Ravina (Obras Sanitarias), Camilo Cáceres (La Unión de Formosa) y Lautaro Toranzo (Estudiantes de Concordia). Mientras que en la actualidad, tratando de ganarse su lugar en Peñarol de Mar del Plata, el alero Juan Martín Fernández (20 años) acumula tres temporadas como juvenil en el plantel Milrayitas desde su debut en septiembre de 2017.
SIDERCA, A UN PASO
En 1988, tres años después de la creación de la Liga Nacional, el Club Siderca logró ascender a la entonces Liga Nacional B y desde ese momento luchó para ganarse un lugar en la elite del básquet argentino. Sus mejores años transcurrieron cuando la categoría ya se denominaba Torneo Nacional de Ascenso (TNA), llegando a contratar figuras de renombre como el base Miguel Cortijo y el escolta Marcelo Duffy. Sin embargo, su mejor campaña se dio en su última participación: en la temporada 1998/99, dirigido por Ricardo Palacio y con figuras como Pedro Casermeiro, Juan Manuel Locatelli y Walter Guiñazú, llegó hasta la final por el ascenso, instancia en la que recién cedería en el quinto juego de la cerrada serie que disputó ante Libertad de Sunchales, que hizo valer su localía en el quinto juego.
Después de esa experiencia, el Club Siderca vendería su plaza en el TNA y ya no volvería a tener presencia en la estructura de la Liga Nacional. Incluso, poco después cambió su nombre a Club Ciudad de Campana.
HACE 35 AÑOS, EL INOLVIDABLE LEON NAJNUDEL ERA EL ENCARGADO DE LANZAR EL SALTO INAUGURAL DE LA LIGA NACIONAL DE BÁSQUET.
EL JUVENIL JUAN MARTÍN FERNÁNDEZ FUE EL SEPTIMO CAMPANENSE EN DEBUTAR EN LIGA NACIONAL. LLEVA TRES TEMPORADAS EN PEÑAROL DE MAR DEL PLATA.



