Días atrás, se publicó en estas páginas (26/04/2020 Pag.6) una nota sobre si todos eran iguales para recibir la ayuda creada por el Ingreso Familiar de Emergencia para los trabajadores autónomos o monotributistas que pertenecen a Cajas Profesionales, se puso de manifiesto una exclusión de la cual ya se ha hablado, que fuera reclamada por varios de sus afiliados.
Hoy es necesario escribir sobre otra forma de aumentar la recaudación del estado, con obligaciones ya legisladas sobre un tema del que nadie quiere hablar, ni poner sobre la mesa directamente como si se le tuviera miedo, y afecta mucho a todos los pequeños buenos contribuyentes monotributistas y/o autónomos.
Después de la nota anterior, se debe hablar obligatoriamente de este problema, porque no podemos sacar de contexto algo que afecta directamente a nuestra economía y a las recaudaciones impositivas del país, lo cual directa o indirectamente está conectado a la expresado, y se podría llegar a llamar "economía subyacente", vulgarmente llamada "en negro", que no declara nada, a la que nadie molesta, no sufre inspecciones, y hace pingues ganancias, recibiendo además el núcleo familiar del evasor, beneficios en estudios, salud, servicios, y hace uso abusivo de espacios públicos. Entre los que más se perjudican con la existencia de este tipo de comercialización ilegal o irregular, son lamentablemente nuestros jubilados y pensionados, los cuales podrían ver mejoradas sus retribuciones si todos los que no pagan, aportaran al sistema lo que les corresponde.
Se debe además resaltar que los que mantienen con parte de su aporte, aún después de jubilados, los servicios, son los beneficiarios del sistema nacional, quienes son los eternos cumplidores de las leyes fiscales y recaudatorias del erario público, muchas veces en forma por demás coercitiva.
Esto parecería como algo inexplicable o difícil de entender, y quien lo lea debe ver clara la razón pues es bastante inverosímil que suceda. Aclaremos dijo el paisano que esto se está poniendo muy obscuro.
¿Quién de nosotros estimado ciudadano no estuvo en algún comercio donde cuando fue a abonar con su tarjeta de débito o crédito escuchó alguna de estas frases: "no, solamente en efectivo" o la excusa: "no sé qué pasa, no me anda el posnet" o: "no me puedo conectar, el servicio anda mal"?
Si quisiéramos buscar cuatro (4) manzanas linderas en la zona urbana o suburbana de la ciudad de Campana, donde no haya por lo menos un negocio o comercio, en el cual no podamos pagar con la tarjeta de débito o crédito, sería prácticamente imposible.
Se debería considerar, que en vez de lujuriar la creación de algún impuesto nuevo, el que seguirían abonando solo los mismos cumplidores de ayer, hoy y de siempre, busquemos la solución para que paguen todos los que deben hacerlo. Cosa que no es tan difícil, porque siempre se dijo que las leyes son para cumplirlas. ¿o no? Por todo lo expuesto se puede proclamar: ¡Por evasión fiscal cero!



