Alojado en la UP 21 de Campana, alega una afección respiratoria y por el caso positivo del guardia cárcel de nuestra ciudad que trabajaba en los muros perimetrales y nunca tomó contacto con los internos.
El padre Julio César Grassi está alojado en la Unidad Penal 21 de nuestra ciudad luego de ser condenado a 15 años de prisión por corrupción de menores y abuso sexual.
Según dejó trascender el diario Perfil, Grassi se acaba de sumar a los detenidos que buscan la excarcelación en el marco de la pandemia de coronavirus y pidió el arresto domiciliario por temor a contagiarse.
En un pedido de morigeración al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 1 de Morón, su defensa argumentó una presunta afección respiratoria y el caso positivo de un guardiacárcel de la Unidad Penitenciaria Nº 21 de Campana, donde se encuentra cumpliendo su condena desde hace 6 años.
Al respecto, el abogado Juan Pablo Gallego, querellante en la causa por abuso sexual contra el sacerdote aseguró: "Estamos ante un sujeto que por el coronavirus pide la prisión domiciliaria y no está controlado a la fecha por los juzgados de ejecución de Morón teniendo condena firme. Es un disparate que debe corregirse de inmediato", y concluyó que la "condición de delincuente sexual de Grassi impone que de ningún modo puede obtener la excarcelación".
“No está controlado a la fecha por los juzgados de ejecución de Morón teniendo condena firme. Es un disparate que debe corregirse de inmediato", dijo el abogado Gallego sobre el padre Grassi.



