El tema siempre da vuelta alrededor del mismo inconveniente que, como es de dominio público, ha detenido en su totalidad al mundo del deporte y quizás lo más llamativo es que nos hacen saber que el coronavirus vino para quedarse y que aún no llego el afamado tema del pico, lo que hace pensar cómo seguirá la vida para todos. Y dentro de este contexto uno se debe empezar a imaginar cómo será el automovilismo que viene.
Está claro que no sabemos aún si será mejor o peor en el futuro, pero lo que tenemos que tener claro es que será distinto por un sinfín de razones que nos están marcando los pasos a seguir. Para que se entienda: el público ya no estará en los autódromos ni a nivel zonal ni a nivel nacional. Esto ya nos dice claramente que la cuatro y la quince no serán más que un grato recuerdo del autódromo capitalino.
Esto hace pensar que es una incógnita cuándo se reanudará la actividad automovilística en el país debido a la pandemia del coronavirus. La Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC) presentó un protocolo de seguridad e higiene en la videoconferencia que llevó adelante su presidente, Hugo Mazzacane, con Matías Lammens, Ministro de Turismo y Deporte, el pasado miércoles.
La entidad de la calle Bogotá 166 aspira a un retorno en junio o julio a más tardar y será sin público. A su vez, propusieron reducir drásticamente la cantidad de gente que asista a trabajar en los autódromos. La propuesta es no superar las 500 personas en total, cuando en una carrera habitual concurren más de 2.000.
Las personas que asistan deberán llevar barbijos, guantes y antiparras y respetar los 2 metros de distancia que sugieren los médicos. Se espera también que haya controles de temperatura y cabinas de desinfección en el ingreso a los boxes.
LAS CATEGORÍAS ZONALES.
Entrando ya en los zonales, la cuestión se va a sentir más y se agrava, porque quienes tenemos años en el automovilismo sabemos que ese público del zonal que colaboraba con la recaudación con el pago de la entrada lo conforman los amigos, los seguidores de la peña, los familiares y los sponsors que venían a alentar a su piloto y que aportaban desde su lugar un soporte económico para la categoría
Además, por consecuencia, traerá aparejada la perdida de ese afamado folclore tan reconocido: ese asadito con la familia o amigos será parte de un grato recuerdo, como lo será también la llegada por la mañana al autódromo para tomar ese matecito con las facturas compradas en el viaje en alguna panadería al pasar camino al circuito. También el compartir con su piloto elegido junto al auto de carrera, algo muy clásico en el ambiente de los zonales.
Ahora bien: los dirigentes de estas categorías zonales deberán tener además respuestas al tema económico, partiendo de la base que ese soporte que provocaba el público con los dineros de las entradas ya no estará y será quizás el piloto quien tenga que hacerse cargo de ese faltante. Esto será un tema muy delicado, porque, de ser así, a lo ya acordado en su momento con el pago de la inscripción para el alquiler del predio, se verá todavía incrementado.
CÓMO LO VIVIRÁ EL PILOTO
Esto también hace pensar cómo lo terminará canalizando el propio piloto, que viene con otra mentalidad, más allá de esa pasión que nunca perderá, porque además se sumará ya lo estrictamente deportivo, que sufre un gran cambio que habrá que aceptar para ser parte la carrera.
El parate que generó el coronavirus llena de incertidumbre a la industria sin chimenea que es el automovilismo.
Todos los que viven del automovilismo (muchísima gente) están empezando a caer en un pozo de depresión natural por preocupaciones, inestabilidad y por no saber qué va a pasar. Así que creo que los equipos y estructuras que menos se caigan y que mejor sepan manejar este tema van a ser los que van a dar el batacazo ni bien regresen a la pista.
Todo va a ser muy raro. Esto va a cambiar, van a ser pocas personas en los boxes, los roles serán mayores para cada integrante. En esa conjunción humana, las escuadras que menos errores cometan van a ser los que marquen la diferencia.
Los pilotos tendrán que valorar mucho la posibilidad de poder volver a correr, porque es inevitable que la incertidumbre afecte al piloto. Poder largar una carrera cuando volvamos a la actividad va a ser un premio en sí mismo.
Mucha gente va a volver a las pistas con la angustia de dejar a su familia, con la preocupación de enfermarse o no, de perder el trabajo, por lo que creo que se va de eje lo que todos tenemos, que es la pasión por querer ganar una carrera, cosa que pasa a un segundo plano desde lo mental. Lo que uno no debe destacar es que el ser humano tiene una virtud que es que se puede recuperar
A partir del momento que se habilita el ingreso al autódromo se habla de tres personas por equipo con sus correspondientes certificados médicos que avalarán poder ingresar previa revisación del médico del circuito que le tomará la fiebre y realizará algunas preguntas para cerrar el trámite de ingreso.
Esta teoría que emana desde algún lugar está claro que no va de la mano de lo que tiene que ver con una carrera, aunque al igual que el comisario deportivo, el médico puede hacer alguna sugerencia anta alguna situación que crea conveniente, donde se hace mucho hincapié en no permanecer juntos en los boxes para evitar el contagio.
Y acá aparece este tema de cómo deberán manejarse los componentes del equipo, porque me cuesta pensar que en medio de una carrera ingrese un auto con una cubierta pinchada que se deba cambiar y será lógico pensar que lo lleve adelante una sola persona. Uno intuye que es como decirle "ya estás afuera de pelear la carrera". Creo que habrá una lógica para no embarrar finalmente el espectáculo. Me hace pensar si un auto entra a boxes con una falla en plena final cómo deberá trabajar una persona para reparar y trabajar en el motor con el barbijo que puede llegar a sufrir por ese calor que irradia la planta impulsora y meter mano allí.
El tema está planteado desde un lugar periodístico, pero habrá que sentarse a definir estos temas que se deberán emprolijar dentro de una lógica que abarcan también otras propuestas como el mundo de las picadas, el de las motos y del rally, porque sin duda se planteará la misma problemática.
KARTING
Acá el tema puede ser distinto o no, aunque el concepto debe ser el mismo que para el resto, pero más acotado todavía, dado que las instalaciones son más pequeñas y los boxes tienen otra connotación, donde vemos hasta cuatro kartings en el mimo box. Se tendrá que recurrir a los conocimientos de esos dirigentes de categorías como de los kartódromos para resolverlo donde se cuenta con gente de mucha experiencia en esta propuesta.
Está claro que si se mantiene el ingreso de tres personas por equipo no será tan fácil de consentir, entendiendo que acá corren chicos de ocho años y uno sabe que mínimamente los padres desean estar. De hecho deberían acompañar y si no se les habilita el ingreso, aunque sean parte del público, solo complicará aún más a esta modalidad que es la escuela del automovilismo Sería como empezar a cerrarle toda posibilidad de correr. Sin duda, lindo tema a resolver tienen los dirigentes de karting.
Como se lee y lo expresara más arriba, el automovilismo que viene no sabemos si será mejor o peor, pero lo que tenemos en claro es que será distinto y cuando pase el temblor estarán arrancando. Y seguramente, la adrenalina al ver ese semáforo pasando de rojo a verde en una largada marcará también que comenzó una nueva etapa que todos deseamos ver y que sea muy pronto. Abrazo de podio.
LOS PROTOCOLOS SANITARIOS MODIFICARÁN LAS COSTUMBRES EN LOS BOXES.



