La Cámara que agrupa a las principales empresas del sector informó que en abril la producción de acero crudo fue un 74,5% menor respecto a la del mismo de 2019.
El acero se desploma. Y no por su propio peso. La Cámara que agrupa a las principales empresas del sector, entre ellas Tenaris, informó que en abril la producción cayó un 74,5% respecto al mismo mes del año pasado, debido a la parálisis industrial provocó la pandemia de coronavirus.
Tamaño desplome en los volúmenes de fabricación profundizó una tendencia recesiva en el sector por el achicamiento del mercado argentino y la crisis energética global.
La Cámara Argentina del Acero señaló que, tras el decreto de la cuarentena, "las plantas que producen insumos para los sectores esenciales o que cuentan con procesos no interrum-pibles se mantuvieron operando con dotaciones o guardias mi´nimas", pero que "un grupo grande de plantas, fundamentalmente productoras de aceros largos, transcurrieron el mes de abril sin poder producir y limitando su escasa operación a despachos" comprometidos a sectores con autorización a operar o de exportación.
Pero no solo golpearon las restricciones operati-vas, sino también la baja demanda. Los sectores de la construcción, automotriz, línea blanca, envases, maquinaria agrícola, gas y petróleo no escaparon a los efectos de la pandemia y aminoraron fuertemente su marcha. Es por eso que la industria del acero se ha visto forzada en renovar acuerdos con su representación gremial de suspensiones rotativas con el objetivo de preservar los niveles del empleo actuales.
"La industria del acero continúa apostando al país y sus potenciales exportaciones, y se encuentra en condiciones de abastecer plenamente a los sectores demandantes, en la medida que vayan retomando actividad sus industrias clientes", subrayó la Cámara Argentina del Acero.
Por otra parte, la entidad señaló que, aun dentro de la escasa actividad local y pese a la crisis energética global, "las empresas productoras de acero tienen la posibilidad de exportar productos generando divisas para el país". En ese sentido, manifestó la necesidad de "rever la situación actual de no devolución de reintegros industriales y la imposición de retenciones a las exportaciones industriales" porque reducen la competitividad argentina.
"La industria del acero cuenta con estudios económicos realizados que muestran que, eliminando las retenciones a las exportaciones y restituyendo los reintegros, Argentina podría lograr ingreso de divisas derivada de mayor nivel de exportaciones, con impacto fiscal neutro. Esto posibilitaría que las plantas productoras operen también con un mayor índice de ocupación mejorando su productividad, con el consiguiente impacto positiva en la actividad económica", aseguró la Cámara.
EN CRIFRAS
La producción de acero crudo en el mes de abril fue de 107.100 toneladas, resultando 62.6% inferior respecto de los valores de marzo de 2020 (286.200 toneladas) y 74.5% menor respecto a la de abril de 2019 (420.900 toneladas).
En tanto, la producción total de laminados terminados en caliente en abril fue de 109.100 toneladas 58.6% inferior a la de marzo y 72.8% menor a la de abril del 2019. Por último, la producción de planos laminados en frío durante el mes pasado fue de 36.700 toneladas, resultando un 35.2% inferior a la de marzo y 63.7% menor a la de abril del año pasado.
La Cámara Argentina del Acero señaló que, “las plantas que producen insumos para los sectores esenciales o que cuentan con procesos no interrumpibles se mantuvieron operando con dotaciones o guardias minimas"
ACINDAR NEGÓ QUE QUIERA TRASLADAR LA MITAD DE SU PLANTA A BRASIL
Así había trascendido en un principio desde Villa Constitución, donde posee un centro industrial con 1.800 empleados. Sin embargo, directivos reconocieron que por las condiciones económicas argentinas, la cuota de exportación podría ser absorbida por otra unidad de negocios en el exterior.
Acindar dejó en claro que no analiza desinvertir en la Argentina. La gerencia de la siderúrgica desestimó versiones que circularon con fuerza en los últimos días, respecto a la existencia de un plan para mudar el 50% de su planta a Brasil.
Tales versiones comenzaron a fines de la semana pasada cuando el intendente de Villa Constitución (ciudad que alberga la principal planta de Acindar), Jorge Berti, dijo a la prensa que había mantenido una comunicación telefónica con el CEO de la compañía, Marcelo Marino, quien le había transmitido "que es una decisión casi tomada bajar 50% de las prestaciones en Villa Constitución, y que el otro 50% lo van a llevar a otro lugar".
Tales declaraciones -que fueron reproducidas por parte de la prensa local como una mudanza de parte de la planta al país vecino- no tardaron en repercutir en la localidad, cuyo entramado productivo depende en buena medida de la suerte de Acindar.
En vistas del malentendido, fuentes gerenciales explicaron que "no hay una decisión de desinversión" y que "ni siquiera es factible mudar parte de la planta". Lo que sí sucede es que parte de la cuota de exportación que hoy se realiza desde la Argentina, puede ser absorbida por otra unidad de negocios de Arcelor Mittal en otro país con mejores condiciones de competitividad.
"El grupo tiene una oficina centralizada que recibe los pedidos de los clientes y los deriva a subsidiarias regionales, las cuales, estudian si pueden abastecer el producto a costos competitivos", apuntaron. Y ahondaron: "En el contexto actual, con los problemas que tiene Argentina y los nuestros particulares, es complejo conseguir la eficiencia que demandan los mercados internacionales. Por eso, es factible que parte de nuestra cuota de exportación la pueda absorber otra unidad del negocio del grupo, que podría ser Brasil".
De los 2.700 empleados directos que Acindar tiene en el país, 1.800 trabajan el planta de Villa Constitución.



