La Hipertensión Arterial (HTA) definida como el aumento sostenido de los valores de tensión arterial configura una de las patologías más prevalentes desde el punto de vista cardiovascular y de allí la importancia de la concientización continua sobre este tema. Vivimos desbordados de información y la pandemia en la que se ha sumergido el mundo obliga a redoblar los esfuerzos en términos de prevención. Es común escuchar en los medios de difusión masiva frases como "la Hipertensión arterial es un factor de riesgo", pero ¿Qué significa esto realmente en tiempo de coronavirus?
Un factor de riesgo es toda condición que confiera mayor riesgo de enfermar y/o morir, pero con la particularidad de se ser susceptible a la intervención de medidas sanitarias, en otras palabras, cualquier condición con la capacidad de desarrollar una enfermedad o empeorar su curso. Esto es importantísimo desde el punto de vista de la prevención, ya que configuran escenarios potencialmente modificables, con la consulta oportuna, a diferencia de los "marcadores de riesgo", que son en términos simples condiciones que se asocian a una mayor mortalidad, pero sobre los cuales no hay medidas que puedan mediar (como la edad, el sexo, etc.). Esto nos abre una oportunidad para que la Hipertensión en tiempo de coronavirus, tenga el menor impacto posible sobre la salud de los individuos.
De esto se desprende la necesidad de reforzar los controles de los pacientes hipertensos, especialmente en épocas en donde la población que presente factores de riesgo será más sensible a posibles complicaciones, si no consulta oportunamente. No es lo mismo estar "medicado para la Hipertensión" que estar adecuadamente controlado. El adecuado control implica más que solo tomar una pastilla, implica un enfoque más activo y amplio, que no solo apunte a medidas terapéuticas específicas según el caso, sino también el diagnóstico precoz de aquellos pacientes que aún no han desarrollado la enfermedad, pero presentas una gran carga de antecedentes y de hábitos poco saludables, como así también la identificación rápida de posibles complicaciones que puedan agravar el cuadro preexistente.
Por ser la hipertensión una enfermedad con un fuerte componente nutricional, el tratamiento exitoso de la misma debe contemplar siempre y en todos los casos el asesoramiento multidisciplinario que incluya no solo el control cardiológico sino también al equipo de nutrición, quien desarrollará un rol fundamental en la adquisición de pautas saludables duraderas y con una eficacia fuera de discusión en la medicina actual.
Es verdad, es una tarea difícil, la hipertensión arterial es una enfermedad que no duele, y subestimada por la gran mayoría de los pacientes, solo 1 de cada 3 pacientes está adecuadamente controlado. Y es posible que muchos de los pacientes hipertensos que no realizan adecuadamente sus controles presenten alguna de la complicación que se asocia a la historia natural de la enfermedad. Pero debemos redoblar los esfuerzos en prevención. Atendiendo a los pacientes cuando aún están sin complicaciones. Esta pandemia, más tarde o más temprano habrá pasado y aquellos pacientes que hayan sabido incorporar controles y pautas saludables sostenibles en el tiempo, serán sin lugar a dudas los que estén mejor preparados.
Dr. Iván Gribaudo, Médico cardiólogo (MP 551810) - Centro Médico Rawson.



