Juventud, divino tesoro, ¡Ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar, no lloro, y a veces lloro sin querer..." --Rubén Darío.
"Al final, lo que importa no es la juventud, es decir, los años de vida, sino la vida de los años." --Benjamín Franklin.
Infancia, juventud o vejez son categorías imprecisas, con límites borrosos, lo que remite al debilitamiento de viejos rituales relacionados con lugares prescriptos en las instituciones tradicionales y, sobre todo, en los planos económico, social y cultural.
La juventud es tiempo legítimo para dedicarse al estudio y la capacitación. La misma termina cuando éstos asumen responsabilidades centradas, sobre todo, en formar el propio hogar, tener hijos, vivir del propio trabajo.
La temática vinculada con la juventud ha sido siempre compleja e inquietante. Es posible que ello provenga del hecho de que ella, con su mera presencia, seductora y desconcertante, pone de manifiesto el paso del tiempo y, también, testimonia que el mundo cambia de manera inexorable y sorprendente, agrediendo nuestras expectativas y previsiones, y amenazando con subvertir los universos de sentido que nos son familiares.
La juventud se erige en vanguardia portadora de transformaciones notorias e imperceptibles, en los códigos de la cultura, e incorpora con naturalidad cambios en las costumbres y en las significaciones que fueron objeto de luchas en la generación anterior: su sensibilidad, sistema perceptivo, visión de las cosas, actitud hacia el mundo, sentido estético, concepción del tiempo, valores, velocidades y ritmos nos indican que están habitando con comodidad un mundo que nos va dejando atrás.
Cada generación posee, en cierto sentido, otra cultura, nuevos códigos que excluyen por lo menos parcialmente a sus contemporáneos de generaciones anteriores.
Hoy en día, hay distintas maneras de ser joven, las juventudes son múltiples. Esta etapa de la vida, que puede extenderse como un período de permisividad, una especie de estado de gracia, alejado de presiones y exigencias que pesan sobre los adultos, está atravesada por distintos comportamientos, referencias que los identifican, lenguajes y formas de sociabilidad.



