Como todos los años, el ingreso escolar de los alumnos de jardín, primario y secundario requiere el llenado de la ficha médica, la cual incluye exámenes fonoaudiológicos tales como evaluación del habla y del lenguaje y el screening auditivo.
La evaluación tiene como finalidad detectar dificultades fonéticas y fonológicas que impiden la inteligibilidad del habla, las ausencias del lenguaje, las fallas léxicas -gramaticales y léxicas - semánticas que pueden incidir sobre los procesos de alfabetización, también se observan los aspectos pragmáticos: es decir el uso y la comprensión del lenguaje en contexto. Con respecto a la audición, se realiza de ser posible la audiometría tonal que determina umbrales de audición y en íntima relación observamos la respiración, el cierre labial y la deglución entre otros parámetros.
En líneas generales podríamos definir como signos de alarma los siguientes puntos:
- Ausencia de lenguaje a la edad de 3 años.
- Habla ininteligible a la edad de 4 años, o uso de palabras sueltas, falta de organización de frases.
- Persistencia de sonidos reducidos o simplificados más allá de los 5 años.
- Escaso vocabulario.
- Dificultad de comprensión y seguimiento de consignas.
- Dificultad de comunicación con pares, aislamientos, participación pobre.
- Pedido permanente de repetición de consignas.
- Fallas de atención.
La evaluación fonoaudiológica, que a veces resulta tediosa, en la mayoría de los casos logra detectar síntomas lingüísticos que de otra manera podrían pasar desapercibidos.
Suele ser bastante común escuchar "ya va a hablar", refiriéndose al niño de 3 ó 4 años que no utiliza una sola palabra para comunicarse. Sin embargo, ese paradigma está en desuso, dado que hoy se sabe que la mayoría de las dificultades en el aprendizaje devienen de problemas del lenguaje.
Cabe aclarar, que no todo niño debe hacer un tratamiento fonoaudiológico, pero si existen marcadores que pueden diferenciar a los ojos de una fonoaudióloga al niño que va a desarrollar lenguaje y por lo tanto llevará una vida sin dificultades, de aquel que necesite más estímulo y tratamiento específico.
El niño con dificultades del lenguaje como podría ser un TEL (trastorno específico del lenguaje), está demostrado que presenta menos vocabulario de uso, sus estructuras de oración son siempre de tipo simple, falla en el uso de palabras funcionales como preposiciones en la oración, tiene dificultades para comprender los encabezadores de preguntas y otras características que inciden de manera significativas sobre el proceso de adquisición de la lectoescritura.
Es por ello que es conveniente hacer el seguimiento de la evolución del habla y del lenguaje de nuestros hijos.
Lic. Paula Diana - Estudios audiológicos Niños y adultos (MP 1061) - Tratamientos fonoaudiológicos con Orientación Neurolingüística - Centro Médico Rawson



