Además del virus, la pandemia tiene como protagonista una amenaza estructural: el hambre. Referentes de comedores en distintos barrios de nuestra ciudad, comentan cómo transitan el día a día en los puntos más vulnerables de Campana.
"El municipio hace llegar alimentos no perecederos, pero la entrega de leche no siempre logra suplir la demanda", explican desde diferentes comedores. El número de vecinos que solicita comida crece, y en muchos casos los referentes señalan que se han triplicado desde el inicio de la cuarentena.
Algunas propuestas novedosas pueden ser una salida hacia un futuro diferente, como en Otamendi donde el comedor "Los Angelitos" comenzó una huerta comunitaria con la idea de poder suplirse de alimentos de forma sustentable e independiente.
Además, los comedores comenzaron a organizarse en una coordinadora, con el objeto realizar el acopio solidario de suministros que se redistribuyen según surjan las necesidades.
Comedor "Los Angelitos" Bajo Otamendi
"Comenzamos a recibir ayuda del Estado hace un mes. Fideos y puré de tomate. Una vez a la semana traen leche que nos alcanza para una comida. La situación empeoró, pasamos de tener 40 personas a 80. Abrimos el comedor más días. Con la tarjeta de la asignación compramos carne y esta última semana algunos vecinos tuvieron que colaborar. Contamos con una huerta que empezamos en familia para sustentar al comedor y las familias locales y queremos criar pollos para producir nuestra carne y así poder sustentar nuestro comedor. No queremos usar venenos ni pesticidas, hacemos todo de forma orgánica. Contagios acá no hay." Natalia y Luis.
Comedor "Merendero La Esperanza" Barrio La Esperanza
"Acá en el comedor se trabaja de lunes a viernes. Repartimos comida para 100 personas al día. Tenemos un protocolo, a las familias las atendemos con barbijo, guantes y alcohol para protegerlos y protegernos. Los alimentos nos los da nuestra organización que es "Barrio de Pie" y "Libres del Sur" además de la colaboración de la "Coordinadora de Comedores". Todavía no hay casos de contagio en el barrio". Analía.
Comedor "Panza Llena Corazón Contento" San Cayetano
"Asistimos a 32 familias. Son en total 158 personas. El municipio nos ayuda una vez a la semana con alimentos no perecederos. Después vecinos nos ayudan con la carne y las verduras. También nos estamos ocupando de conseguir la medicina para los abuelos porque el hospital no te la da o no la tiene. Tenemos abuelos insulinodependientes o con problemas cardíacos que lo necesitan con urgencia". Samantha
Comedor "El Cabe" San Jacinto
"Arrancamos con 40 personas pero ya estamos en 80 porciones diarias. La situación es cada vez más complicada. No hay pobreza pero sí mucha necesidad porque hay gente que cobra la mitad del sueldo o directamente no cobra. Todavía no recibimos ayuda del Estado, una o dos veces Sebastián (Abella) nos dio una mano. Después hay muchos héroes anónimos que nos dan una mano día a día como los chicos de "La Fueguina" o los chicos de la hinchada de "Villa Dálmine". El corazón de todo esto es la gente que dona. Con un sólo paquete de arroz le damos de comer a 4 personas. No dependemos de ningún partido político. Hacemos todo de corazón para la gente que la está pasando mal. "Teté" Aguirre es otro héroe anónimo, es vecino y anda por todos los comedores dando una mano. Es un tipazo con un gran corazón. Gracias a Dios no hay contagios y dentro de todo la gente se cuida. Todos en el barrio usan barbijos". Eduardo y familia.
Comedor "Luz Esperanza" San Lucero
"Somos sólo yo y mi señora. Todavía no recibimos ayuda del municipio pero sí del grupo "Buenos Vecinos". La verdad que el número de personas no deja de aumentar. Al principio dábamos sólo a lo de nuestra cuadra y hoy damos a 180 personas. Vienen hasta del San Cayetano y del 21 de Septiembre. La mayoría de acá son changarines, con la cuarentena se complica mucho. La IFE que sacó el gobierno ayuda pero no alcanza, aumenta todo y la plata no vale. Cocinamos al fuego, a leña. Con el mal clima se complica mucho y además el barrio es un lugar muy marginado, el cableado está en muy mal estado. Todo sale de nosotros y a veces se hace difícil. Estamos armando un quinchito para que los chicos puedan tomar la merienda cómodos. Instalamos wifi para que también puedan ver dibujitos. Esperamos poder terminarlo pronto". Gustavo.
Comedor "Carita sucia" Dignidad
"Hay muchas necesidades. Cerca del comedor hay una familia con el virus y tratamos de ayudarlos para que no tengan que salir ni los juzguen. Tratamos de sobrevivir. Hay mucha gente infectada, muchos enfermos. El municipio ayuda, también colaboran vecinos y una carnicería pero siempre falta". Paola.
Comedor "El Tugurio" Barrio Lubo
"Hay muchas necesidades pero día a día la solidaridad va en aumento. Con los comedores de la ciudad logramos organizarnos en una coordinadora para poder dar mejor respuesta a la necesidad de los vecinos. Estamos en contacto permanente y tratamos de hacer circular los productos que sobran para que todos estemos cubiertos. Estamos proyectando ampliar la capacidad del comedor y en un futuro, cuando esto pase, poder darle vida cultural". Sebastián.
En Otamendi el comedor "Los Angelitos" comenzó una huerta comunitaria para procurarse la comida de forma sustentable.



