Retomando el tema de las diferentes situaciones y realidades que se han ido manifestando en este aislamiento en relación a los niños, me gustaría remarcar como preocupante, la gran dificultad que manifiestan los padres a la hora de entretener a los más pequeños.
He constatado en mis consultas, mucho antes de que se presentara esta situación tan extrema de confinamiento, que los niños pequeños pasan demasiadas horas del día frente a las pantallas, no importa si se trata de una Tablet o la computadora o el celular o la tele.
El ser humano, es el mamífero más indefenso y dependiente, por lo tanto es el que más tiempo necesita de otro ser humano.
En esta dependencia en el mejor de los casos, se producirá de manera instintiva un intercambio de experiencias que el niño internalizará como experiencias placenteras y saludables y /o experiencias displacenteras y nocivas para su desarrollo psíquico.
Tomando como referencia el adecuado cuidado materno y el tema que nos compete, podemos comprobar que hay un otro que siempre le devuelve la mirada, sostén, palabra, cobijo, o sea que podrá decodificar sus necesidades y estará presentándole el mundo exterior de la mejor manera posible.
Por eso es fundamental que exista un ida y vuelta en la relación, para que el niño pueda verse reflejado en ello, en el caso de la tecnología, sea cual sea la opción elegida, no existe el feedback, no hay devolución, por lo tanto no hay aprendizaje, sólo hay soledad y distancia absoluta.
Seamos muy cuidadosos en estos aspectos, nuestros niños nos necesitan, necesitan tiempo de calidad, comunicación genuina de corazón a corazón, hay muchas opciones a las que podemos recurrir para entretenerlos y conectar con ellos.
Ana Lía del Mármol, Puericultora Universitaria - Terapeuta maternal - Centro Médico Rawson



