InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
jueves, 07/may/2026 - 19:49
 
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 09/ago/2020 de La Auténtica Defensa.

Opinión:
Nuevos modelos
Por Arq. Jorge Bader




Jorge Bader

La construcción de la ciudad como creación social tiene más de 5000 años de historia.

Las ciudades son una de las mayores creaciones colectivas basadas en la interacción humana y en conjunto han representado los centros de evolución más importantes en las sociedades modernas. Siempre representaron un desafío. Y en todos los tiempos vivieron procesos de adecuación a circunstancias variadas.

La ciudad feudal se organizó para la defensa. Cerrada y tortuosa, se expandió por fuera con el desarrollo de los burgos y finalmente sufrió pandemias, crisis sanitarias y conflictos circulatorios. Se subordinó al vehículo, tuvo que resolver los flujos masivos y se constituyó lentamente en el centro de innumerables estudios técnicos para darle forma a la ciencia del urbanismo. En cada situación la ciudad fue mutando y se convirtió en un lugar diferente al que se conocía en el periodo anterior.

La constante de la ciudad es su evolución permanente, la misma que acompaña a la evolución humana. La discusión eterna tiene que ver con la sustentabilidad de la ciudad como fenómeno colectivo social. El hombre como ser social ha demostrado que necesita de estas estructuras físicas para crear, producir y crecer.

En cada crisis pandémica, o en cada cambio social profundo las ciudades han manifestado cambios y adecuaciones que buscan adaptarse a los nuevos escenarios. Esta pandemia nos ha enfrentado ya con circunstancias diferentes, y hemos evolucionado en conductas que habrán de tener un impacto sobre la ciudad tal como la conocíamos.

El teletrabajo, la comunicación por medios electrónicos, las videoconferencias y las reuniones virtuales han ganado nuestra gestión cotidiana y muestran un impacto en la presión del hombre sobre la estructura urbana. La reducción de la movilidad en busca de la reunión personal, implica una disminución en el transporte, y una menor cantidad de vehículos en las calles. Todos esos instrumentos de gestión electrónica estaban también el año pasado, pero los hemos "descubierto" por imperio de la necesidad de aislamiento y distancia impuestos por la "cuarentena" eterna a la que hemos estado sometidos y seguimos experimentando. Estos cambios en los procesos de interacción social son una oportunidad para muchos replanteos.

En principio los urbanistas en el mundo ya observan como redescubrimiento social la capacidad de contacto y relación que han permitido los medios tecnológicos al menos en el ámbito laboral, lo cual ha incrementado la gestión del home office en muchos ámbitos de producción, y ha impactado en la disminución de los movimientos hacia centros administrativos.

La peatonalización de grandes áreas urbanas con el objeto de generar más espacio de distanciamiento humano, las nuevas conductas de interacción personal con medios de protección, la nueva realidad de los espacios públicos, y por último un replanteo de los espacios habitables.

El nuevo desafío de la planificación urbana

La primera respuesta la están dando las ciudades de gran escala, por lógica y en función de los infinitos flujos que manejan. Londres, Paris, Madrid, Barcelona, Milán, Manhattan, Ámsterdam, por citar algunas, ya han peatonalizado gran parte de sus zonas céntricas ampliando aceras y favoreciendo otros medios de circulación, eléctricos personales, bicicletas u otros. Se han adaptado a las circunstancias y con ello han contribuido también a la disminución de la contaminación urbana.

Greenpeace en Europa, publicó un estudio que demostraba que los niveles de dióxido de nitrógeno, emisión propia de los vehículos diésel había caído un 40% llevando las estadísticas a niveles por debajo de los máximos admisibles por las regulaciones públicas. Esta pandemia visibilizó no solo la fragilidad de las estructuras urbanas como medio de difusión de vectores sanitarios, sino lo dañino de otros aspectos de la gestión humana en la ciudad. También esta pandemia significó una puesta en valor del tiempo. La cantidad de tiempo insumido en la movilización a los puestos de trabajo, y su costo económico han sido motivo de un estudio de la Global Workplace Analitics (GWA), una institución dedicada a la investigación de la evolución del trabajo y el empleo reconocida en el mundo empresarial, afirma que el teletrabajo se ha instalado como una nueva rutina, al menos en los puestos cuya actividad es independiente de la localización física. Y esto ha implicado una doble ventaja, en lo urbano por lo que he referido más arriba, y en lo empresario por la disminución de costos operativos la optimización del tiempo efectivo de actividad y la menor presión sobre la disponibilidad de espacio físico de oficinas.

La menor cantidad de gente en las oficinas en los espacios que antes estaban atestados de gente hoy permite un ambiente laboral más sano para aquellos que en forma imprescindible tienen una ocupación presencial.

El arquitecto Ken Yeang, consultor de la asociación "creando futuro" y líder del movimiento de urbanismo ecologista, identifica como nuevos desafíos inmediatos la economía verde, la economía y el comercio digital, el replanteo de las circulaciones, los nuevos modos de transporte y el rediseño de los espacios públicos.

Quiero terminar con una cita del CEO de la Fundación Metrópolis de Madrid, Alfonso Vergara, sobre las urbes que dejará el coronavirus: "Serán distintas a las de ahora. Las veo más suaves, donde las cuestiones medioambientales y la tecnología cobrarán más protagonismo. Habrá una mayor integración entre el mundo físico y el digital para ayudar a construir ciudades más humanas y donde podremos recuperar espacios tradicionales. La calidad del sitio es el elemento de magnetismo, de atracción de talento y de inversión. Por eso en muchas ciudades lo que se está haciendo ya es, en lugar de planificarla por entero", identificar lugares en los que se trabaja y, a partir de ahí, recrear la vida de la ciudad. "Vamos a tener que reinventar el espacio público y el privado de las ciudades, pero soy optimista con el impacto urbano que pueda dejarnos esta terrible pandemia".


Arq. Jorge Bader - Matrícula CAPBA 4015


 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-