Según el diccionario: EMIGRAR-EMIGRANTE, persona que reside fuera de su Patria donde nació.
El que se traslada al país donde reside.
Emigrante persona que deja el país en que nació para establecerse en otro o trabajar temporariamente en él.
La celebración se origina en la disposición efectuada por el PRIMER TRIUNVIRATO de 1812 con intención de fomentar la emigración y a su vez ofrecer protección a todas las personas con su familia que desearan residir en la Argentina y siendo uno de los países con más emigrantes que recibió entre 1880 y 1930.
Esta fecha decretado por el Poder Ejecutivo nació en el año 1949 recordando el primer decreto argentino fomentando la emigración, del 4 de setiembre de 1812 abriendo sus fronteras a todos los que desearan habitar y desarrollarse en esta Nación Argentina.
Argentina es considerado un país sumamente receptivo, contenedor, socialmente abierto, siendo patrimonialmente social.
Quien estas líneas escribe con gran sentimiento de gratitud por todo lo brindado en casi sesenta (60) años de residir y trabajando hasta hace poco más de un mes -dejé de hacerlo, tengo ochenta y cuatro (84) años de edad- comenzando a trabajar faltándome un mes y medio para cumplir los 14 años de edad, o sea que fueron más de setenta (70) años de trabajo.
Oriundo de Paysandú R.O.U. perteneciente a dos familias tradicionales de la ciudad: mi papá descendiente de vasco francés y mi madre descendiente de italianos genoveses, ambos segunda generación. Numerosas familias como era común a principio del siglo pasado. Los Esponda diez, los Pagani nueve. Familia Esponda de condición humilde, todos trabajadores a los que calificaría de "personajes".
Pagani, empresario. De lo poco que quedo de la gran fortuna de la familia de mi abuela, el abuelo supo multiplicar: empresario, panadería y fidedería, molino harinero, máquinas cosechadoras que trabajaban aquí en la Argentina por la zona del partido de Azul y Tres Arroyos, también casa de acopio de cereales. Coincidencia de los dos abuelos: Padre Esponda y Juan Ignacio Pagani nacidos en Buenos Aires, las abuelas Virginia Sosa y Ramona Silveyra descendientes de brasileños.
Volviendo a mí, por más de trece años busqué ese trabajo digno que me permitiera tener un buen pasar. Ni jefe, ni gerente, ni encargado, etc., Lo busqué en Paysandú, lo busqué en Montevideo, de vuelta en Paysandú por más de 13 años…nada.
Decidí entonces intentar en la Argentina, precisamente en Bs. As. Salí del Puerto de Paysandú el día 23 de abril de 1962 a las 16.15 minutos llegué al puerto de Bs. As. el día martes 24 de abril a las 11.30 hs con un mil ochocientos noventa (1.890) pesos, con muchas esperanzas e ilusiones y, por qué no decirlo, con algo de miedo al fracaso. Me esperaba quien en poco más de un mes aquí sería mi suegro, con mi suegra éramos primos hermanos.
Ese primer día buena y gran sensación, después de almorzar salimos a caminar con la que hoy es mi esposa, ellos vivían cerca de la Avda. Gral. Paz, estuvimos hamacándonos en una hamaca que había al costado de la avenida y ella me dice "vamos a caminar por la Avda. Rivadavia, Barrio de Liniers". Cuando llegamos a la avenida, mucha gente caminando, la tomo de la mano. La sensación que tuve fue: "de ella no me separo mas". Han pasado más de 58 años de aquel entonces y llevamos más de 55 años de casados. Dos hijos y el regalo de un título universitario cada uno.
Volviendo a cuando decidió venir a probar suerte a la Argentina, más precisamente en Buenos Aires, nadie me pidió que viniera y tampoco una vez acá me pidieron que me quedara. Debo decir que el día miércoles 25 de abril, salí a buscar trabajo y prácticamente el día jueves 26 ya lo tenía, comenzando a trabajar el día lunes 14 de mayo como administrativo en principio, siendo mi principal tarea la de relaciones públicas en el stand que se presentaba por primera vez en el local de la Sociedad Rural Argentina y que posteriormente andaríamos por el interior del país.
El ente que representaba era la Comisión Asesora Nacional para Erradicación de la Fiebre aftosa (CASNEFA) dependiente de Agricultura y Ganadería de la Nación y con un sueldo nominal de pesos 12.000 de bolsillo me quedaron 10.680 . Un buen sueldo en ese entonces estaba alrededor de 6.000/8.000, hablando de familia tipo (4 personas).
Como decía más arriba, también andaba por el interior, así que residí en Bs As durante dos años y medio y pasé como personal de campo, cargo Paratecnico, ayudante de veterinario. Debo decir también que mis trabajos fueron siempre "cajetillas", trabajos administrativos y en tiendas, pero me hice al trabajo de campo por más de 27 años. También fue el trabajo más lindo, en el que me sentía muy a gusto y también que me posibilitó compartir con mi mujer e hijos muchas jornadas de trabajo.
En mis más de 70 años laborales tuve 28 actividades distintas, siempre buscando de mejorar: Evidentemente mi vida estaba aquí, creo ser agradecido por eso me faltaban 7 meses para que se cumplieran los 2 años que dicta la ley para naturalizarme e inicie dicho trámite –tengo un amigo que más de una vez me dijo. "que argentinizado que era", y como no, con lo que la Argentina me dio.
En mi casa paterna jamás nos faltó ni comida ni vestimenta, a mi hermana ni a mí, pero en Montevideo los últimos tiempos que viví llegue a pasar 48 horas sin comer, no dormí en la calle pero sí en una mesa de sastre con una manta fina debajo, una un poquito más gruesa tapándose y vestido, esto fue el mes de agosto de 1957 a 3 cuadras de la Rambla de Montevideo, pasando mucho frío.
Quiero referirme al último párrafo de la nota de la concejal Karina Sala aparecida en este diario el día domingo 5 de julio último titulada "Se cumplen 135 años de una ciudad tan especial como hermosa". También decía Karina Sala que "Campana necesita de todos, para seguir construyendo una ciudad moderna inclusiva, justa y solidaria". Humildemente yo agregaría que no nos critiquemos despiadada-mente… todo lo que hacen los que no piensan como yo, que el que no está de mi lado está mal.
Quiero comentar para mi risueño: "Ah, ¿Sos inmigrante? ¿Te venís a matar el hambre?", yo contesto: "No. Yo pertenezco a un intercambio de hambrientos. ¿Sabes la cantidad de emigrantes que hay en el Uruguay que tuvieron la dicha de haber encontrado un lugar para su bienestar…?
Para terminar quiero exponer una frase de un gran actor uruguayo desaparecido, Santiago Gómez Cout, que decía: "No se es del todo uruguayo sino se es un poco argentino´´. Total y absolutamente identificado y de acuerdo con esta expresión.
FELIZ DIA DEL INMIGRANTE PARA TODOS los que encontraron en esta bendita tierra Argentina un lugar, nuestra segunda patria. Los saluda este sanducero oriental que por más datos se llama Miguel Reymundo Esponda Pagani Sosa Silveyra. ¡¡¡Al gran pueblo argentino SALUD!!!



