InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
miércoles, 06/may/2026 - 23:08
 
Cubierto con lluvias
19.9ºC Viento del Suroeste a 8Km/h
Cubierto con lluvias
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del sábado, 24/oct/2020 de La Auténtica Defensa.

Padres malabaristas y niños revolucionarios
Por Lic. Ana Julia Cesari







Ana Julia Cesari. Foto: Linkedin

Frente a la actual e ininterrumpida situación de emergencia sanitaria, las familias transcurren en una convivencia permanente con incierto futuro y un presente de exigencias múltiples. Los parámetros de nuestra cotidianeidad se han modificado al punto de ser "todos para uno y uno para todos, siempre". Los grandes temen y se enojan, los niños se angustian y se enojan más.

En la lupa están entonces la infancia, la educación y el porvenir.

Los padres de niños pequeños en edad escolar se enfrentan a la triple labor de ser soportes indispensables de la situación de aprendizaje, contener la angustia que en ellos generan todas las ausencias (amigos, familia, actividades, espacios cotidianos) y vivir con ellos en un mundo de adultos, sin espacio para el cuento y la fantasía.

Los niños criados e incluso nacidos en este contexto, aparecen como las voces de lo acallado y muestran señales irrefutables de una realidad que oprime y angustia. Hablan permanentemente de lo que pasa, a través de su cuerpo, sus relatos y sus juegos. Estos niños forman parte de una generación revolucionada, trastocada en su impulso vital y en el sentido primario de lo que es posible.

Tal vez muchos de ellos logren transformar esa condición circunstancial en una verdadera herramienta revolucionaria, puesto que existe en sus comportamientos inusuales y extraños para los adultos, un poderoso intento de enfrentarse a un mundo que tiene bastante de monstruoso e imprevisible. Los niños revolucionarios, conservan su salud en ese instinto que los hace cuestionarnos, por ello sus preguntas, comportamientos, juegos constituyen un modo esencial de elaborar esos afectos, son manifestaciones puras de su impulso vital y adaptativo que requerirán de adultos funcionando como interlocutores válidos para nombrar, contener y desplegar esas valiosas herramientas generando puentes, tramitando la angustia, y lo que le toque transitar a cada familia.

Los padres malabaristas son los que intentarán construir castillos, harán frente a la situación inesperada y desconocida, contando cuentos de mil maravillas, construyendo espacios puntuales y particulares con ellos, en la masa que representa el día a día y fundamentalmente jugando. Pensemos en qué no hemos hecho con ellos nunca, qué nos proponen cuando nos llaman, o qué solíamos hacer antes...

Ese permiso de ser niño, establecer reglas de niño para jugar, expresarse, incluso para aprender debería ser guiado y soportado por los adultos, quienes tienen la labor de traducir una esperanza más allá de ellos, los propios miedos y las propias broncas.

Muchas son las voces que intentan recuperar algo positivo en medio de tanta incertidumbre y amenaza constante, tal vez nos lleve mucho tiempo entender, somos inexpertos casi todos los vivos por carecer de tránsito por situaciones análogas y a veces es bueno reconocerse no sabiendo. Los padres malabaristas están aprendiendo al igual que los niños revolucionarios en un contexto en el que crecer es necesario tanto como sobrevivir.


Ana Julia Cesari – Lic. en Psicología M.P: 20334 - cesarianajulia08@gmail.com


 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-