Días pasados dos representantes del Frente Grande de Campana interpretaron una nota de mi autoría en el sentido que la misma "naturalizaba" la sobrecarga de la mujer por su género, en el contexto de la pandemia. Lejos de ello, creo que se da por sobreentendido algo que nunca fue el espíritu de mi reconocimiento a la flexibilidad y capacidad femenina. No hay distinción de género, simplemente un reconocimiento frente a tanta diversidad, y comparto ampliamente que no se debe naturalizar esa sobrecarga. Las citas enunciadas de Unicef, muy lejos están de cualquier connotación ideológica. Lamentablemente, son datos de la realidad.
Me encantaría reunirme con las autoras para intercambiar impresiones de la agenda que estamos proponiendo en Campana. La agenda de la inclusión y la diversidad, es una agenda estratégica y de largo plazo, que tiene un componente importante en la cuestión de género, pero que la excede, abarcando aspectos vinculados a la edad y la discapacidad, entre otros. Es estratégico que a nivel ciudad generemos espacios de diálogo en torno a este tema, que se vincula con pautas culturales, en la larga marcha del ser humano hacia la igualdad en el ejercicio de sus derechos y la perfección de sus virtudes.
Ampliando la visión de mi nota anterior, la situación descripta refleja la realidad de las familias en general, a nivel mundial, y no por ello impone discriminación alguna ni sexismo. Al respecto me permito citar una entrevista realizada en CNN donde Gretchen Goldman, directora de investigación del Centro para la Ciencia y la Democracia de EEUU que destacó que "La crianza de los hijos recae en las mujeres y muchas están abandonando la fuerza laboral durante la pandemia, pese a que se comparten las tareas con el marido" y remarca que "millones de personas intentan equilibrar su vida personal y laboral en el mismo espacio".
Según la consultora McKinsey, el 54% de los trabajos destruidos en el mundo durante la crisis sanitaria eran desempeñados por mujeres. Con probabilidades más altas de perder el trabajo respecto a los hombres y con el rol implantado de las labores de cuidados y de conciliación, la pandemia amenaza con borrar toda una generación de progreso femenino. En tal sentido señala: "Perderemos muchos de los avances para las mujeres en la ciencia que hemos visto en los últimos años". La pandemia ha puesto en claro la desigualdad de género y la ha multiplicado. Es imperioso regenerar a todo nivel una corriente que revierta esta tendencia.
Sergio Roses - contacto@sergioroses.com.ar



