Los cristianos tenemos una forma de comunicarnos con Dios, es a través de la oración.
Lo más común es referirse a la oración que se hace en silencio, intima con Dios. Orar, por un lado, viene del latín orare, y quiere decir "hablar, pedir o rogar por algo"
Por otro lado, rezar también viene del latín: recitare. Esta palabra quiere decir literalmente "recitar" "repetir". Es distinto que orar.
La Biblia dice en (Mateo 6:5-8) Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
Cuando oramos tenemos el privilegio de "hablar" con Dios. Es vivir en una constante relación y/o comunicación con nuestro Señor, en el cielo.
Además, debemos ser constantes y perseverantes al orar. De esta manera expresamos nuestra normal convivencia con Él. Cuando oramos diariamente y perseveramos en la oración es como si dijéramos; Señor: no podemos vivir sin ti, no queremos vivir sin ti.
Como en todo, el Señor Jesús es el perfecto ejemplo en cuanto a que actitud o forma que debemos tomar en la oración.
Lo vemos cuando estuvo en Getsemaní, poco antes de sufrir los malos tratos y su muerte en la cruz.
Él tenía un lugar a donde solía ir a orar, "se fue como lo hacía siempre, al monte de los olivos". - Oraba solo. "Se apartó de los discípulos a distancia" - Manifestaba dependencia "al ponerse de rodillas". - Oraba en alta voz "Oró diciendo" -Se dirigía a Dios Padre, "Padre, si quieres pasa de mi esta copa" - Conocía la voluntad de Dios y deseaba cumplirla "No se haga mi voluntad sino la tuya" - Oraba con insistencia sin desfallecer "Estando en agonía oraba más insistentemente"
Que gran lección nos da nuestro Gran Maestro. Una oración elevada a nuestro Señor de corazón sincero vale más que mil palabras.
"Pedid y se os dará" (Lucas 11:9) El Señor jamás se queda con ningún vuelto.
Los que no tienen esta relación tan personal y profunda con Dios, tal vez no lo entiendan, es que solo se puede entender si en algún momento de nuestras vidas, le abrimos el corazón a Jesús, lo invitamos a entrar, y tomamos la decisión de aceptar a Jesús como Salvador y Señor de nuestras vidas, y de vivir el resto de nuestras vidas tomados de su mano. Eso cambia todo, y les aseguramos es para bien, damos fe, es lo mejor.
Tengan Fe en el Señor, El responderá a cada uno de acuerdo a su divina voluntad, que seguro es como padre lo que haríamos nosotros con nuestros hijos.
Busque una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de DIOS. "La Biblia",
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana!
Mirta Dappiano
Varela 447- Ex-Rivadavia - Campana - Tel. 427296 - luisgurodas@yahoo.com.ar




