A pesar de la pandemia, la Escuela Técnica Roberto Rocca se las ingenió para que los estudiantes de 7º año pudieran concretar sus prácticas profesionalizantes. Un repaso por los proyectos más destacados que están desarrollando.
El aislamiento provocó un boom de la modalidad de teletrabajo, incrementando de manera sustancial las horas que los trabajadores pasan delante de una computadora y, con ellas, las posibilidades de caer en el "cuento del tío digital" o phishing, el robo de datos a través de sitios y correos electrónicos maliciosos.
Con la ciberseguridad escalando en la agenda de los departamentos informáticos de las principales compañía del mundo, Tenaris les dio la misión a dos alumnos de la Escuela Técnica Roberto Rocca de llevar adelante una campaña anti-phishing entre su comunidad educativa. Es el proyecto formativo adaptado al ámbito industrial que tienen asignados Bruno Giménez Bogado y Nahuel Galliano, dos de los 18 alumnos que están realizando sus prácticas profesionalizantes en la compañía siderúrgica.
Bajo el eslogan "Mantenete alerta si no querés que te pesquen", los jóvenes se encuentran ejecutando diversas acciones para concientizar a sus compañeros y docentes sobre el accionar de los ladrones virtuales de datos. "Comenzamos con una charla a través de Teams dirigida a los chicos de séptimo año y después la ampliamos al resto de la escuela, contando las maneras de caer en la trampa y escuchando experiencias", contó Bruno en diálogo con La Auténtica Defensa. "Para estar prevenidos es fundamental saber que esta modalidad de robo informático existe y que cualquiera puede ser víctima, recordando que los bancos no te piden claves si no es para entrar al home banking o que lo mejor a la hora de visitar sitios donde hay que ingresar datos es tipiando la URL en el navegador en vez de seguir links de dudosa procedencia".
La campaña anti-phishing incluye también acciones para medir el nivel de seguridad con el que se maneja la comunidad educativa de la ETRR y la detección de oportunidades de mejora.
Como todos los años, a los chicos les asignaron tutores para acompañarlos durante el transcurso de la práctica profesionalizante. En el caso de Bruno y Nahuel son dos colaboradoras del área de IT de Tenaris con las que todos los días tienen charlas de 20 minutos, además de estar en permanente contacto por WhatsApp.
"Veo que están tan entusiasmadas como nosotros. Incluso nos asesoran o contestan dudas fuera del horario de trabajo", asegura Bruno, quien cree que la experiencia le permite aplicar lo que aprendió en materias como Proyectos Electrónicos, Electrónica Aplicada y también Ciudadanía y Literatura en cuanto a las facilidades para las presentaciones y la expresión".
A Base Marambio
Una vez terminado, el proyecto de Marco Scarpettini, Santiago Michelotti e Ivo Capezzuto es el que recorrerá más kilómetros de todos los generados en el marco de las Prácticas Profesionalizantes 2020. "Va a ser montado en la Base Marambio de la Antártida. ¡Es tremendo!", comenta Ivo como si todavía no lo pudiese creer, a pesar de que el dispositivo que arman ya está en etapas avanzadas de desarrollo.
"Esta tecnología va a permitir la toma de fotografías del glaciar circundante a la base y a su vez medir la temperatura, presión y humedad de ambiente. Constará de una cámara integrada, sensores de registro y una placa PCB de diseño y programación propios", detalla el estudiante.
Para darle esta novedosa oportunidad a los tres chicos, la ETRR se alió al Instituto Antártico Argentino, organismo que coordinar la actividad científico-tecnológica nacional en el continente blanco. "Durante el primer encuentro, nuestro tutor nos empezó a explicar qué teníamos que desarrollar y lo que esperaba de nosotros. Sentíamos que nos hablaba como si no entendiéramos mucho, pero enseguida se dio cuenta que le podíamos seguir el ritmo sin problemas", cuenta Ivo.
El equipo de estudiantes tiene reuniones online diarias para coordinar la tareas. Cada uno posee todos los componentes del dispositivo para poder trabajar en casa. Al final, le compartirán el diseño y programación a su tutor, quien siguiendo esas indicaciones montará uno idéntico para luego embarcarlo a un avión rumbo al polo sur. Ivo se ilusiona con que el dispositivo lleve inscripto sus nombres y el de la escuela a esas lejanas tierras.
"El equipo debería poder funcionar de manera autónoma por un año", señala Ivo, quien si bien se egresa este año, promete estar atento en 2022 para cuando su creación regrese a revelar la valiosa información que recogió en la Antártida.
Aire renovado
¿Diseñar la red de aire comprimido de la escuela desde casa es posible? La respuesta la tienen Braian Ferrerya y Matías Ciurcilo que, hasta el momento, demuestran que la virtualidad no puede detener sus ganas de innovar.
Cuando llegó el momento de encarar las prácticas profesionalizantes, ellos tenían la idea de hacer la instalación en un solo taller. Pero se enteraron que la empresa Kaeser había donado un compresor con la suficiente potencia para abastecer todos los talleres e incluso el atrio del colegio. Un desafío de otro tamaño frente al que no se achicaron.
"Para hacer el diseño, nos basamos en los programas Autocad para el 2D y Solid Edge para lo que es 3D. Pedimos el plano de la escuela, modelamos y en esta etapa, junto a nuestros tutores, estamos dimensionando las medidas y cantidad exacta de tuberías que va a necesitar la red", precisa Braian. Destaca además que Kaeser los haya integrado a las reuniones de su equipo de ingeniería "para que vayamos viendo cómo trabajan y los criterios de toma de decisión".
Una vez operativa, la red de aire comprimido abastecerá herramientas neumáticas y de limpieza de tornos y otros equipamientos de los talleres de la ETRR. Los chicos no creen que lleguen a encargarse de su instalación, pero deben dejar el proyecto listo para hacerse realidad.
La cara de la compañía
Thiago Martínez se convirtió en tan solo un puñado de días en el rostro de una empresa con años de trayectoria en el sector del equipamiento industrial. "Elegí la experiencia en Götter porque quería dedicarme al área comercial", dice el estudiante, a cargo de contactar potenciales nuevos clientes e interiorizarlos sobre la cartera de productos.
"Me dieron un Excel y empecé a buscar. Desde que entré, habré contactado mil empresas, algunas de las cuales se mostraron interesadas. Pero más allá de las ventas, que terminan concretando los referentes del área, mi responsabilidad es dar a conocer a Götter", señala Thiago.
La dinámica con su tutor consiste en dos reuniones semanales en las que presenta avances y comparte dudas que aparecen en el camino. Además, el joven puede participar de las reuniones del equipo, instancias donde se define la estrategia comercial de la empresa, clave para la sustentabilidad del negocio. "Escucho más que nada, pero está buenísimo porque es como la cocina de una gran empresa", afirma el practicante.
Un modelado 3D de los talleres del establecimiento que realizaron los alumnos. Servirá para definir la instalación de la red de aire comprimido.
Parte del dispositivo que se encuentran programando los estudiantes y que viajará a la Antártida.
GEN TÉCNICO PITCH
Los estudiantes que participan de las Prácticas Profesionalizantes tuvieron la opción de anotarse a GEN Técnico Pitch, una instancia de capacitación para perfeccionar las habilidades de exposición y oratoria. Cuando finalicen sus experiencias en las empresas, los chicos van a compartir el proceso y resultados de los proyectos desarrollados frente a sus tutores y docentes. GEN Técnico Pitch apunta a otorgarle mejores herramientas para comunicar de manera precisa los objetivos alcanzados y las sensaciones acumuladas a lo largo del camino.
"GRAN RESPALDO"
Este año y en el marco del programa GEN Técnico, las Prácticas Profesionalizantes de la ETRR se desarrollan en siete empresas distintas: Tenaris, Götter, Kaeser, DBD Ingeniería, Tubos Trans Electric, Pereyra Herrera y en el Instituto Antártico Argentino. La experiencia implica 200 horas destinadas a sumar conocimiento y concretar proyectos educativos en el ámbito industrial.
"La pandemia mantuvo bajo incertidumbre hasta mediados de año la posibilidad de realizar las prácticas de manera presencial. Descartada la chance y junto con el equipo coordinador de Prácticas Profesionalizantes, encaramos un intenso trabajo que incluyó la búsqueda de nuevas empresas dispuestas a recibir a los chicos y la adaptación de los proyectos a la modalidad remota", señaló Ludovico Grillo, director de la ETRR.
"El caso de los practicantes en el área de IT de Tenaris es paradigmático: nuestro departamento de Sistemas desplegó esfuerzos importantes para instalar a domicilio e interconectar entre si los equipos cedidos por la empresa. Hay un grupo además que trabaja en la configuración remota de los servidores de escuela. Detrás de cada proyecto hay un gran respaldo de directivos, directivos y equipos técnicos", ponderó.



