El barrio del Jardín Nº914, de techos a dos aguas de tejas rojas y de los famosos "pasadizos" entre las calles Buenos Aires y Corrientes cumplió 50 años el pasado 26 de noviembre y dos de sus primeras vecinas recordaron los inicios en diálogo con La Auténtica Defensa.
"En un principio fue solo para empleados de Dálmine Safta, no había gente de otros lugares", rememora Hebe Andurell. "En mi cuadra había dos o tres vecinos, nada más. De a poco fueron llegando el resto. Y ahora solo quedamos una señora de la otra esquina y yo, porque muchos fueron falleciendo o vendiendo y se mudaron".
"Era difícil encontrar dónde comprar porque no había negocios en la zona, había que ir hasta la avenida Mitre y después más tarde al supermercado Norte. Estaba prohibido poner negocios en el barrio, era solo para viviendas familiares, aunque con el correr del tiempo empezaron a surgir algún kiosquito y hasta peluquerías", recuerda.
Es que por esos años inaugurales ni siquiera estaba el emblemático Jardín Nº14, pero si su edificio, que fue construido por la empresa junto al barrio y al comienzo utilizado para dar apoyo escolar a los niños de la zona, realizar actividades culturales y hasta para dar catecismo, según le señalaron a este medio.
La plaza "Ing. Amadeo Peyrón", una de las más lindas de la ciudad, también nació con al trazado del barrio. Durante varios años, comenta Hebe, los vecinos fueron plantando árboles por cada uno de los habitantes que iba falleciendo. Esa costumbre se perdió con el correr del tiempo, se lamenta.
De acuerdo al testimonio de Hebe, fueron en total 254 las familias adjudicatarias de una casa en el barrio Dálmine nuevo, por parte de una empresa que ya había construido el primer barrio Dálmine (hoy llamada "viejo" para diferenciarlo de su sucesor) y que, décadas más tardes, levantaría las tres etapas del barrio Siderca.
"Mucho no ha cambiado su fisonomía, está más o menos igual, algunas casas han crecido hacia arriba, lo mismo que su arbolado: cuando llegamos eran débiles troncos y ramas, hoy a algunos ejemplares tenemos que abrazarlos entre dos", comenta Hebe. "La mayoría éramos muy jóvenes con algunos niños pequeños y muchos nacieron después en la casa nueva. Muchos de esos niños, ya hombres y mujeres grandes, con sus propios hijos, dejaron el nido y levantaron vuelo en procura de su propio destino, otros volaron al cielo al igual que muchos que supieron llegar con infinito entusiasmo y lucharon por el bienestar de su familia".
Haydé Rodríguez, otra vecina de antaño que habló con LAD, asegura que el barrio "sigue conservando el ambiente hermoso" que lo caracterizó desde sus inicios.
"Nosotros llegamos cuando estaba todo habitado. Tengo la suerte de estar en la calle mas completa del barrio, Santiago del Estero, que tiene sus cordones, estamos frente a la plaza y la parte trasera de la casa da a la Ruta 6. Hoy estoy aislada por la pandemia, pero mi ubicación es excepcional", celebra la vecina.
Haydé es docente retirada. Sus hijas fueron al Jardín 914, cuyo edificio "fue dedicado a enseñar folclore, dibujo, educación física y con el correr del tiempo se donó al Ministerio de Educación" para consagrarse a la enseñanza inicial. Y tuvo una activa participación en la sociedad de fomento, actualmente extinta.
"Hacíamos unos festejos hermosos. Pero la gente no toda piensa igual", dice Haydé con algo de nostalgia hacia la institución que dejó de existir hace algunos años.
Pero la vecina lejos está de pensar que todo tiempo pasado fue mejor. "El barrio de ahora me encanta, hay muchas caras nuevas, pero por suerte se adaptan, así que conservamos las mismas costumbres. Ha cambiado bastante la edificación, se modificaron las casas. Hasta yo modifiqué la mía", confesó Haydé. "Era y sigue siendo un barrio hermoso. Estoy muy agradecida a la iniciativa de Dálmine Safta en este momento (NdR: hoy Tenaris), porque fue un barrio completo con plaza, jardín y todos los servicios: cloacas, gas, agua corriente. Realmente estoy orgullosa de seguir perteneciendo al barrio Dálmine nuevo", afirmó.
CON HEBE ANDURELL, UNA DE LAS PRIMERAS VECINAS , RECORDAMOS LOS PRIMEROS TIEMPOS DEL BARRIO.



