Un toque con Risatti derivó en un fuerte golpe de su Renault Fluence contra los neumáticos de contención. Por entonces, su auto ya sufría las consecuencias de la dura lucha que brindó para mantener el tercer puesto que recién perdió a cuatro vueltas del final. Barrichello repitió la victoria del sábado.
La quinta fecha del Súper TC2000 que se desarrolló en el circuito 6 del autódromo Oscar y Juan Gálvez de la Ciudad de Buenos Aires tuvo a Matías Milla como uno de sus principales protagonistas. El campanense, acostumbrado a ser agresivo para buscar sobrepasos, ésta vez dio una férrea batalla con maniobras defensivas para sostener un tercer puesto que recién terminó entregando a cuatro vueltas del final, cuando su Renault Fluence ya sufría demasiado por los golpes que le dejó esa pelea. De hecho, poco después, terminó contra los neumáticos de contención tras un toque con el Toyota Corolla de Ricardo Risatti en la entrada a la recta.
Tras la "piña", el piloto de nuestra ciudad se bajó rápidamente del vehículo con claros síntomas de extenuación y sofocamiento, buscando aire para recuperar la presión. Incluso, por precaución, fue asistido por el cuerpo médico y trasladado por una ambulancia para su análisis. Posteriormente, a través de las redes sociales, Matías explicó la situación: "Se me soltó el matafuego, se activó adentro del auto, me chocaron, se rompió el escape y todos los gases entraron adentro del auto hasta prácticamente quedar sin aire. Fue un momento muy complicado", señaló.
Milla inició la carrera pautada a 25 vueltas desde el segundo cajón de la grilla de partida, solo por detrás de Rubens Barrichello (Toyota Corolla), quien repitió la victoria del sábado. Sin embargo, el brasileño hizo lenta la primera curva y complicó al campanense, que fue superado por Nicolás Moscardini (Honda Civic). Y a pesar de algunos intentos del "Negro" por tratar de recuperar el segundo lugar, fue perdiendo terreno y, hacia la mitad de la prueba, empezó a sentir el acoso de los mendocinos Bernardo Llaver (Chevrolet Cruze) y Julián Santero (Toyota Corolla).
Fue entonces cuando el piloto de nuestra ciudad comenzó a realizar maniobras defensivas, haciendo sufrir especialmente a Llaver, quien no supo hallar resquicio para superarlo. Esta caída en el ritmo de carrera fue aprovechada por Agustín Canapino (Chevrolet Cruze), quien se prendió en esta lucha y sí pudo dar cuenta, en el giro 21, del Renault Fluence de Milla, cuya carrocería había sufrido daños por golpes de Llaver y de Santero.
Tras el sobrepaso de Canapino también quiso aprovechar Llaver, que lo terminó topeteando fuerte al campanense y le provocó un trompo. Poco después, Llaver también golpearía a Matías Rossi (Toyota Corolla), poniéndolo de cara al abandono; mientras que Milla encontraría su final en el mencionado toque con Risatti.
Una vez que el Renault Fluence #28 fue retirado de los neumáticos de contención se lanzó la última vuelta, en la que Barrichello ratificó su triunfo y en la que Canapino (compañero de equipo de Llaver) dio cuenta de Moscardini para descontarle buenos puntos a Rossi, líder del campeonato. Terminada la carrera, los comisarios deportivos decidieron la exclusión de Llaver (había sido cuarto en pista) por reiteración de maniobras peligrosas y también sancionaron a Milla por "conducción peligrosa"; además de apercibir a Leonel Pernía (Renault Fluence), por una maniobra contra Rossi.
Con los resultados de esta quinta final, el campeonato sigue siendo liderado por Rossi, con 88 puntos. Su escolta, ahora a 13 unidades, es Canapino, que suma 75. Por su parte, Milla se mantuvo con 27 puntos y quedó en el 9º puesto.
La próxima fecha de esta temporada 2020 del Súper TC2000 será el próximo fin de semana, nuevamente en el autódromo de Buenos Aires, aunque esta vez, en el circuito número 7.
MILLA REALIZÓ MANIOBRAS DEFENSIVAS AL LÍMITE PARA CONTENER A LLAVER Y SANTERO. FINALMENTE FUE SANCIONADO POR ELLO.



