Existe una especial preocupación por los efectos del COVID-19 en aquellos que NO han sufrido la infección, se trata de aquellas personas con EPOC que suspenden su tratamiento habitual por miedo a consultar, o interrumpieron su rutina de actividad física o programas de rehabilitación que debieron ser suspendidos en los momentos de mayor circulación viral o que incluso han vuelto a fumar en el escenario de ansiedad y angustia que la pandemia ha generado.
Todas estas consideraciones se derivan de diversos análisis que atañen a todos los pacientes que sufrieron coronavirus. Pero puntualmente con los pacientes con EPOC debemos insistir en realizar los controles con su neumonólogo para establecer un plan de seguimiento. La recuperación incluye el momento oportuno para realizar rehabilitación pulmonar, actividad física programada y sistemática, continuar y ajustar el tratamiento habitual inhalado, así como la cesación de tabaquismo en aquellos que aún continúan fumando.
Desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria se realizaron, a comienzos de la pandemia, recomendaciones generales para todos los pacientes con EPOC. Pero debemos tener en consideración que los cuidados de distanciamiento social y dificultades en el acceso a las consultas, no deben contraponerse con los controles médicos mínimos y con la continuidad del tratamiento farmacológico y no farmacológico (como lo es la actividad física y la rehabilitación, los hábitos saludables y nuevamente la cesación de tabaquismo).
Estamos en un momento de disminución de casos en nuestro país y varias de las vacunas se encuentran en fases avanzadas por lo que debemos continuar con los esfuerzos para cuidarnos en un marco con mejores perspectivas a mediano y largo plazo.
Asesoraron: Dres. Marcos Hernández (MN 117869) y Walter Mattarucco (MN 80161), Coordinadores de la Sección Inmunología y Enfermedades Obstructivas de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.



