Quien escuche sus primeras grabaciones se imagina en presencia de un tenorino de grandes aptitudes, pero lejano todavía del gran Gardel de sus mejores tiempos. Tito Chipa fue quien le advirtió que su voz no era de tenor, sino de barítono y lo invitó a abordar géneros más pretensiosos que el de la canción popular.
Gardel aceptó la primera parte del consejo pero desechó la segunda. Así aprendiendo a impostar debidamente extrayendo de sus condiciones naturales las mejores posibilidades, fue modelando y puliendo su voz, como una obra de arte, hasta dominarla por completo sin caer en el mero virtuosismo en el brillo exterior.
Gardel emociona porque se emociona. En sus años maduros hay ya en su voz esa honda experiencia de lo vivido y lo visto que da peso y sentido a todo lo que canta. Porque no decía en frio sus canciones. Por el contrario se compenetraba de ellas, les extraía su sentido más hondo, las captaba rápidamente y ponía en evidencia el espíritu que las animaba en el momento de interpretarlas. Aún corregía sobre la marcha alguna expresión del letrista que consideraba débil o inconveniente y hasta solía intervenir en la melodía antes del estreno, para algún retoque con acierto siempre porque su gusto no se equivocaba.
Enrico Caruso, que admiró a Gardel habló de nuestro cantor con alguna negligencia antes de conocerlo personalmente. Basado su juicio en algunas versiones imperfectamente grabadas por fallas técnicas, no podía ser justo su apreciación. Pero cuando el gran intérprete lírico escuchó a Gardel en persona se quedó maravillado. Quebrando una norma de su carrera cantó privadamente para Gardel y le pidió disculpas por su equivocado juicio de antes….Tito Schipa fue siempre fervoroso admirador de Gardel. Otros grandes también lo admiraron, sumándose a la verdadera idolatría popular…Esa voz grave pastosa, sensible y viril a la vez, esa voz de quien algún dijo, con razón, que pertenecía a un hombre que parecía tener "una lágrima en la garganta" es la auténtica voz de Bs As, la insustituible e inconfundible voz de la ciudad que tanto lo amó y desde la que salió a conquistar el mundo.Datos extraído de la Revista Folklore
Pedrito Gatti - Director del Museo del Anticuario



