¿Litigios, exhortos, apelaciones, juicios ganados, congresos internacionales? En su despacho de la avenida Mitre, la doctora Miriam Serrano no admite que la síntesis de toda una vida como abogada se reduzca a eso.
A pocos días de finalizar el 2020, Serrano recibe a este diario y deja enseguida en claro que, para recordar, hay que saber muy bien de dónde se viene: "Me recibí en 1973, a los 25 años. Me matriculé a mediados de 1974, primero en Capital Federal y luego en Provincia de Buenos Aires. Abrí mi estudio en Campana gracias a un préstamo de mi hermana".
Por ese entonces, toda la estructura del Distrito Judicial de la región estaba en la ciudad de San Nicolás. Pero ella no tardó en darse cuenta de que era imperioso pelear para que Campana y Zárate tuvieran sus propios Juzgados Civiles. "No podíamos confiar en trenes que pasaban a la madrugada por la estación de Campana… Muchas veces sufrían desperfectos mecánicos y no llegábamos a tiempo a las audiencias. También debíamos enfrentar otras dificultades que entorpecían y dilataban nuestro desempeño. Por ejemplo, el tener que constituir un domicilio en la misma ciudad del Tribunal, es decir, San Nicolás", explica Serrano y sintetiza muy bien esa parte del pasado: "Los abogados de Campana, y nuestros patrocinados estábamos así en inferioridad de condiciones. Y ya se sabe: justicia lenta no es justicia".
Así fue que la joven letrada de entonces decidió sumarse a los colegas que estaban luchando por la instalación de los Juzgados en la zona. Pero hay más. Miriam Serrano ahora apura un sorbo de café, y detalla:
"Paralelamente me interesé por el Derecho Laboral; una decisión nada fácil por ese entonces esa rama del Derecho estaba monopolizada por los colegas varones. Pero no me fue mal. Advertí que si dominaba el Derecho Civil, que es la matriz de todas las especialidades, manejaría el Laboral de la manera más eficiente. Y así fue".
Esos inicios en el ejercicio independiente de la profesión de Abogada, también la encontraron ejerciendo la docencia en Campana, como profesora en nivel secundario.
DURA LEX
El principio general del Derecho Romano que reza "La ley es dura, pero es ley" sufrió un fuerte golpe en 1976, precisamente, con el golpe de Estado. Los militares comunicaron a todos los abogados de la ciudad que su accionar profesional en el ámbito laboral, sindical y penal quedaba suspendida.
Eran tiempos, sin embargo, donde imperaban también otros tipos de sojuzgamiento. "Las tres o cuatro mujeres abogadas de entonces -recuerda Serrano, mientras deja en suspenso en el aire su taza de café para subrayar muy bien lo que dice- fuimos excluidas por nuestros colegas varones hasta de participar en la elección del candidato a Juez de Paz Letrado de Campana, a fines de los 70, invocando la "capitis diminutio": una presunta inferioridad femenina por la que se nos negaba "capacidad legal" para impartir justicia y por la inestabilidad "propia del género", que determinaban que sólo un hombre podía ejercer ese puesto".
Detrás suyo, un amplio ventanal da a la avenida Mitre. Comienza a atardecer lentamente sobre Campana y Serrano, en determinado momento, intenta condensar en pocas palabras lo que sucedió una vez que se instauró nuevamente la democracia. "Estábamos decididos a todo. Golpeábamos los despachos de senadores, diputados, del obispado de nuestra diócesis, o de quien fuera necesario, con tal de lograr nuestro objetivo. Finalmente lo conseguimos y salió la ley creando el Departamento Judicial Zárate Campana, a fines de los 80. Las actuales generaciones de abogados -señala Serrano- tienen la misión de conservar, extender y fortalecer el funcionamiento de este Departamento Judicial", dice, y repara en una palabra que ha dicho: "Fortalecer. Es que de eso se trata, en el fondo, nuestra profesión. Ser fuertes para proteger a quienes, por distintas circunstancias, no lo son".
ANCHO Y RECTO
"No solo me he desempeñado en Campana: Fui miembro titular de la Fundación Altos Estudios Sociales, de la Asociación de Abogados de Buenos Aires y de la Asociación de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social", dice y recuerda que colaboró "ad honorem" durante distintos períodos en el Colegio de Abogados de Zárate-Campana, desempeñándose como Vicepresidente y Presidente del Tribunal de Disciplina de dicho Colegio; y del 2000 al 2004 integró su Comisión Directiva, siendo Vicepresidente durante la gestión del Dr. Miguel Clérici: "Cada vez que tuve la ocasión de hacerlo, promoví la presentación en Campana de los mejores panelistas sobre temas Jurídicos, verdaderos doctrinarios del Derecho".
En 2019, el Colegio de Abogados de Capital Federal aprobó su designación como "Abogada Honoraria, por haber cumplido los requisitos del Reglamento de Abogados Honorarios del Colegio Público de Abogados de Capital Federal". En reconocimiento de su labor profesional le fue entregada una distinción en un acto en el salón auditorio de la institución, en la avenida Corrientes, donde fue acompañada por miembros de su familia y colegas.
"Estoy satisfecha de mi camino profesional. Los caminos siempre deben ser anchos y rectos", dice con una sonrisa, mientras a través del ventanal de su despacho mira a la avenida Mitre sumirse cada vez más en el atardecer.
"Ser fuertes para proteger a quienes, por distintas circunstancias, no lo son", resume Serrano sobre su profesión.



