Iniciando el ciclo de Cultura y Ética Social 2004, el Grupo de Docentes Católicos de la Catedral Santa Florentina ofreció un importante acto cultural con la presentación del Dr. Gerardo Palacios Hardy del Centro de Investigaciones Científicas patrocinante del ciclo.
En el salón de conferencias de la Catedral Santa Florentina la Sra. Beatriz Centenari presentó al Dr. Hardy de quien en Campana ya se conoce su idoneidad y su claridad de pensamiento.
Abordó el tema ¨El Des-Orden Global ¿Cómo se arregla?, una problemática que preocupa al mundo y donde habló del origen, causas y consecuencias de ese desorden en una época que está caracterizada por el Ateísmo, siendo uno de los fenómenos mas grandes y que se manifiesta de diversas maneras y cada una agrupa distintas corrientes que se clasifican en tres: el Ateísmo Científico, el Político y el Moral que tienen elementos comunes: no quieren ocuparse de Dios. Dios queda suprimido del cosmos, el lugar de la fe lo ocupa la ciencia. El ateísmo científico que sustituye la fe por la ciencia humana. El ateísmo político propio del marxismo. Para Marx toda la historia del hombre se circunscribe a la economía y a la lucha de clases. Y el ateísmo moral explica la descomposición moral de la sociedad y aparecen la pornografía, la homosexualidad, el aborto, desórdenes en el plano de la acción, la primacía de los derechos sobre los deberes.
Parte de la charla en la que volcó conceptos invalorables se basó en que se propone una separación entre lo temporal y lo eterno, mas allá de su natural distinción .El alejamiento de Dios está dando sus frutos amargos y parecería que, en algunos aspectos, la degeneración de la libertad no tiene límites.
Luego habló del reordenamiento de este rompecabezas mundial, señalando algunos principios fundamentales para restablecer el orden violado, con una reseña atinente al Estado. Los Estados cristianos deben volver a sus raíces, en Occidente los Estados son de raíz cristiana. Entre la Iglesia y los Estados no debe haber separación ni confusión, sino distinción y armonía .



