En 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 31 de octubre como el Día Mundial de las Ciudades, bajo el lema de "Mejor ciudad, mejor calidad de vida".
En ese momento no se suponía que una pandemia habría de sacudir los esquemas y el pensamiento sobre el desarrollo de las ciudades. Incluso en 2016 Naciones Unidas, difundió en forma gratuita un par de documentos esenciales para todos los urbanistas. Por un lado, la guía de acciones publicada en lo que se llamó la Agenda Urbana, y por otro lado la Guía de ciudades sostenibles. Todos esos paradigmas se debieron replantear y este año se acaba de publicar la Guía Covid para la recuperación de las ciudades. Esta guía pone el acento en las gestiones municipales. Fieles a su paradigma de que todo empieza en casa, la guía propone una estrategia de acción a nivel local. Recordemos que todo lo escrito hace base en aquel antiguo postulado siempre vigente "Pensar globalmente y actuar localmente". Idea que rige desde el 1980 y aún sigue vigente.
Se ha escrito muchísimo sobre los procesos de urbanización creciente, sobre todo en América Latina, en comparación con el resto del mundo. También se ha reiterado la falta de capacidad de los gobiernos locales y nacionales para poder dar respuesta a este proceso desde la calidad del hábitat, la vivienda y la movilidad.
Los datos son contundentes: 8 de cada 10 latinoamericanos vivimos en ciudades y un 70% de la población de escasos recursos vive en zonas urbanas. Además, más del 80% del producto interno bruto de los países, en promedio, se genera en estos espacios metropolitanos. El documento de la ONU reconoce en las ciudades el espacio vital de la interacción la creatividad y el trabajo. Por eso el documento profundiza conceptualmente en 8 puntos que se consideran ineludibles como agenda para el 2021. Quisiera hacer una revisión somera de esos puntos. Una síntesis muy apretada ya que el análisis es muy extenso y quiero al menos acercar algo del tema un poco más allá de la simple enunciación conceptual. El primer punto es la equidad. Y sobre esto el tema central es que la desigualdad de los ingresos tiene su expresión física en el territorio. Esto lleva a desintegración y segregación, sobre todo manifiestas en el acceso a servicios de calidad, agua, cloacas, accesibilidad y todo lo que tiene que ver con confort ambiental. El segundo punto es la creación de espacios públicos de calidad. Y en esto priorizan la cuestión gregaria del espacio abierto como lugar de encuentro, de interacción social y de esparcimiento en consonancia con las cuestiones de obligado distanciamiento social en el contexto pandémico. En este punto hay incluso una mención interesante a la recuperación de bañados como sectores de recreación social, un enfoque alternativo sobre la presencia humana en los humedales.
Me pareció muy interesante el concepto de espacios "pedaleables" como una estrategia bilateral de accesibilidad y relación más directa del habitante urbano con su espacio. El tercer punto es la conectividad. Un reconocimiento a los nuevos modos de relación virtual que se han multiplicado en la pandemia y que establecen un nuevo modo de estudiar, comerciar e interactuar, lo cual pone el acento en una nueva necesidad social: la calidad de los equipos y la excelencia de la conectividad. Algo que también es productor de asimetrías sociales, ya que en ese contexto la accesibilidad a equipos y redes es necesariamente un servicio masivo cuyo costo debe adecuarse a todos. Este capítulo es el más interesante ya que la guía de pensamiento de este tema, es que sin conectividad social masiva no hay desarrollo. El cuarto punto y vital para las ciudades es la seguridad. Mas crecimiento es indudablemente más riesgo. Sobre esto el capítulo avanza en los modos de aplicar nuevas tecnologías a la vigilancia y la creación de corredores seguros. El quinto tema es la movilidad urbana. La escala es fundamental para avanzar en los temas de movilidad pública. Por eso la recomendación de recuperación de espacios para el uso de la bicicleta, o la movilización del peatón aparecen como algunos de los temas centrales para hacer la ciudad más sustentable. Diseño de ciclovías, y la búsqueda de espacios amigables para el tránsito peatonal individual son los temas que ocupan más desarrollo en el estudio. El transporte individual de pequeño porte es un ámbito a investigar y sobre el cual se multiplican los ejemplos. El sexto tema es la resiliencia urbana. Acá se enuncia la agenda de acciones ambientales y sanitarias sustentables, y se analizan las ciudades en base al ejemplo de las acciones del grupo C40, la red global de mega-ciudades que promueve las buenas prácticas de reducción de riesgos ambientales, ahora incluida la cuestión de acciones preventivas frente a la pandemia. Pero en todo caso la conclusión más importante tiene que ver no solo con la fiscalización ambiental sino con la educación social ambiental y sanitaria. El séptimo punto y algo que excede la problemática de las ciudades y alcanza a los gobiernos todos, es el conocimiento. Dice claramente el documento: "La brecha de desarrollo de los países, y también de las ciudades, se mide cada vez más por su conocimiento y menos por sus recursos naturales. Las evidencias internacionales indican que los países ricos lo son porque han impulsado la innovación invirtiendo en Investigación y Desarrollo. Las ciudades deben ofrecer condiciones para ser receptivas y generar los espacios para que la dinámica de la innovación se maximice. Incentivos fiscales para la instalación de empresas innova-doras, fomento a la economía cultural y creativa son temas cada vez más presentes en la agenda de nuestras ciudades".
Por último, el documento cierra con la gobernanza asociando este concepto a la transparencia y creación de mecanismos de participación ciudadana.
Es obvio que resulta difícil abordar el todo, pero creo que en el inicio de este 2021, debemos leer con atención estos puntos y empezar a actuar sobre ellos en la medida de nuestras posibilidades, cada uno desde su humilde o pequeño lugar de acción posible para promover el cambio en la gestión de las ciudades. Haciendo base en estas expectativas, ¡Feliz Año Nuevo!
Arq. Jorge Bader - Matrícula CAPBA 4015



